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sábado, 14 de marzo de 2015

Recetas imprescindibles III: el lemon curd o crema de limón perfecto






¿Verdad que da ganas de mandar a cagar a toda esta gente que cuando estas hundido en la miseria y hasta el arco iris te parece negro te dicen que si la vida te da limones hagas limonada?. Me gusta imaginar a esta gente cruzándose con el pobre Sísifo en el monte, condenado a empujar la misma piedra hasta la cima de una montaña para verla rodar hacia abajo después, por toda la eternidad. Un castigo divino que fue resumido brillantemente por un suicida anónimo en su carta de despedida como: "Tanto abrochar y desabrochar." A Sísifo le dirían, imagino, algo así: "-No es para tanto hombre, míralo bien, al menos tienes una piedra." Me caen bien los optimistas, los admiro, pero a veces sencillamente se pasan de frenada. 

No obstante, tomada literalmente la frase tiene mucho sentido. Si la vida te da limones, y a mi me dio exactamente dos sacos hasta arriba, es una buena idea hacer limonada. Ésta limonada en concreto es un buen punto de partida mientras planeas tu obra maestra que, si hablas mi idioma, debe ser sin lugar a dudas un postre que involucre generosas cantidades de lemon curd y de merengue. El lemon curd es un híbrido entre la mermelada y la crema pastelera. Se elabora con zumo de limón (o de cualquier otra fruta a la que se le pueda extraer el zumo con facilidad) huevo, azúcar y mantequilla. Se hace en un abrir y cerrar de ojos y aunque los ingleses son aficionados a untarlo en las tostadas del desayuno a mi me gusta especialmente como relleno para tartas y bizcochos. 



El fin de semana pasado aprovechando mi bonanza de limones me dediqué a experimentar con distintas recetas de lemon curd para el relleno de unos preciosos y dolorosamente buenos cupcakes de limón y merengue. La verdad es que me gustaron todas las que hice pero por la riquieza que le dan las yemas de huevo extra y por su perfecto equilibrio entre dulce y ácido al finas me quedé con esta que será mi receta de lemon curd calculo que de aquí a la eternidad. Es una adaptación de la receta de lemon curd de la abuela de Jemma de Cupcake Jemma. He reducido la cantidad de yemas a cuatro en lugar de cinco, he aumentado la cantidad de ralladura de limón, una pizca de sal y también un poco más de mantequilla, porque de perdidos, al río. Si no habéis probado nunca el lemon curd, debéis hacerlo. Es una crema sedosa y con sabor a muy peculiar a helado de limón dulce pero a la vez ácido.

Muy pronto compartiré la receta de los cupcakes dentro de los que me lo comí, si os gusta el limón os encantarán. De momento aquí va la de lemon curd, espero que os guste.




jueves, 26 de febrero de 2015

Recetas imprescindibles II: Cómo hacer la salsa butterscotch o salsa de toffee salado más fácil del mundo





 "Yo recuerdo muy bien cuando mi abuelo me dio mi primer caramelo. Era un Werther's original y yo tenía cuatro años. Nunca olvidaré ese primer sabor dulce y cremoso, sentí ser alguien especial cuando me dio aquel caramelo."


El anuncio que hizo saltar a la fama a los caramelos Werther's original será lo ñoño que quieras pero ahora sé que fue brillante porque bastantes años más tarde me acuerdo perfectamente de el y hasta recuerdo la primera vez que fui a comprarme con la paga uno de esos caramelos de envoltorio dorado para sentirme especial yo también. Y digo comprarme en primera persona porque mi aitite (abuelo) no era de los que llevaban caramelos en el bolsillo y mi amama (abuela) que si lo hacia los prefería más autóctonos.


La verdad es que cuando la cosa va de toffee me apunto a todo y me gustan todos ellos. Parece ser que el butterscotch no es lo mismo pero sus sabores son prácticamente clavados y la única conclusión seria a la que he llegado después de analizar un millar de recetas es que el butterscotch se elabora únicamente con azúcar moreno. Si alguien pudiera aportar un poco más de luz en este asunto se lo agradecería, de momento tanto monta que monta tanto, la salsa, llámala X, es un magma lácteo dorado elaborado con 5 ingredientes de andar por casa (mantequilla,azúcar, nata, sal y vainilla) que se resuelve con la más asombrosa facilidad y está tan buena, o más, como los caramelos del señor Werther's y los caramelos del Caserío de Tafalla.

Mis amigos los más golosos, se la comerán a cucharadas sin pegas y llegarán hasta a plantearse seriamente el untarsela por la cara. El resto debería saber que es capaz de mejorar un 300% cualquier helado (o porquería que se te ocurra) al verterla por encima y que es un excelente relleno de tartas y cupcakes. Este es el principal motivo por el que hice una tonelada la semana pasada. La use para rellenar unos cupcakes de chocolate para mi cumpleaños que hicieron perder la cabeza a mucha gente. Compartiré la receta de los cupcakes muy pronto, de momento os dejo con la receta de la salsa que confío en que se convertirá en uno de vuestros nuevos básicos. Espero que os guste.




miércoles, 11 de febrero de 2015

Recetas imprescindibles I: Compota de manzana para postres




La compota de manzana es un simple puré de manzana hervida que todo el mundo sabe hacer pero que prácticamente nadie que conserve los dientes hace. Yo solía ser una de estas personas, de las que piensan que una de las ventajas de hacerse mayor es no tener que comer nunca más potitos de bebé, ni nada que se le parezca, hasta que descubrí que la compota, además de no ser tan aburrida como pensaba, es un excelente sustituto del huevo y del aceite en muchos postres.

Cuando comencé a usar compota para hacer muffins de desayuno más ligeros o éstos bizcochitos all-bran style que me encantan solía comprarla ya hecha. Eso fue hasta que un buen día recibí un obsequio en forma de dos bolsas cargadas de manzanas con la indicación "son para hacer compota". Como soy obediente lo hice y después de aquello jamás la he vuelto a comprar por muchas razones:

  • Las habilidades necesarias para hacer compota son mínimas. De hecho no parece haber muchas cosas menos complicadas de hacer que esta y es casi imposible que salga mal.
  • Control de calidad de los ingredientes personalizado 
  • Ahorro de capital importante.
  • Posibilidad de hacer una versión sin azúcar, casi inexistente en el mercado.
  • Posibilidad de añadir ingredientes adicionales como especias etc.

La receta de compota que comparto a continuación es la receta más básica que pueda haber porque está pensada para su uso en la repostería, si quieres comerla con cuchara te sugiero que añadas algún ingrediente adicional. También es habitual consumir la compota en platos de carne como el cerdo, con helado, con yogur o como ingrediente secreto de algún smoothie que ya veré si comparto algún día ;).

Espero que os guste.



{RECETA COMPOTA DE MANZANA BÁSICA}

INGREDIENTES
  • 2 kg. de manzanas*
  • 1 taza (250 ml.) de agua mineral
  • 1 cucharadita de zumo de limón
Aditivos opcionales:
  • 50 gr de azúcar blanco o moreno**
  • 1 cucharadita de canela en polvo o una rama de canela
  • Una vaina de vainilla


ELABORACIÓN

1. Pela, descorazona y trocea las manzanas en trozos pequeños.






2. Pon las manzanas troceadas en una cazuela con el agua y el zumo de limón. (Si optas por añadir algún ingrediente opcional añádelo también ahora) 


3. Tapa la cazuela y cuece, a fuego medio, durante 30-40 minutos o hasta que las manzanas estén blandas. Retira del fuego.



4. Bate el puré de manzana con la batidora para obtener un puré de textura fina o bien pásalo por el pasapurés para una textura más rústica. Conserva en la nevera en un recipiente cerrado 3-4 días congélalo para que dure hasta 6 meses.



NOTAS

*Las variedades de manzana más idóneas para hacer compota son: Gala, Golden, Pink Lady, Reineta, Roma, Granny Smith, McIntosh o Fuji. Aunque puedes hacerla con la variedad que más te guste, la que tengas a mano o una combinación de ambas. En caso de querer hacer una compota sin añadir ningún tipo de endulzante es mejor optar por las variedades que son naturalemente más dulces.

** La cantidad de azúcar indicada es solamente orientativa. Puedes ajustarla a tus gustos o necesidades. En caso de hacer la compota para utilizarla como sustituto del huevo o del aceite en recetas de postres es mejor no añadir ni azúcar ni ningún ingrediente extra para no alterar la receta del postre en cuestión en exceso.


FUENTES

1. Denikatessen, Compota de manzana (applesauce).


lunes, 24 de febrero de 2014

Imitando a Heston. Aventura número tres: el pollo asado perfecto




Prosiguiendo con mis aventuras Hestonianas me complace presentar a mi última obra de tres estrellas: un pollo al horno perfecto, tierno y jugoso, cocinado con el  método revolucionario de Heston.

El principal problema que suele surgir al hacer este clásico de la cocina en casa, es que el pollo se seca con mucha facilidad, especialmente la parte de las pechugas. Lo normal es que cuando esto pasa, los comensales se disputen los muslos, por ser la parte más jugosa del pollo. Cuestión que ha dado lugar a grandes conflictos porque, lamentablemente, los pollos tienen solamente dos de ellos. El resto tiene que conformarse con untar la carne seca de la pechuga en tanta salsa como esta pueda absorver, a no ser, que sean personas a las que les gusta la carne seca como una alpargata, que haberlas haylas.

Si sabes de lo que hablo, y esto suele pasar en tu casa, no debes preocuparte nunca más por ello, porque si sigues las instrucciones de Heston jamás se te volverá a secar el pollo. Los tres sencillos pasos que debes seguir son estos: El primero, dejar en salmuera el pollo la noche anterior. El segundo, asar el pollo a 90ºC 3-4 horas ,en lugar de a 190ºC durante de 90 minutos. Si, 90ºC es una temperatura inusualmente baja, pero no te preocupes, el pollo se asará y pasarás con nota el examen de Gordon.

¿Por qué cruzo el pollo la calle? ¡Porque no lo hiciste!

Y el tercero, se considera que el pollo esta cocinado cuando su temperatura interna alcanza los 60ºC, en lugar de 75ºC. Y una vez que esta cocinado se deja reposar 45 minutos fuera del horno y se vuelve a meter para tostarlo por última vez. 

Es ciertamente algo bastante más laborioso que el método tradicional pero el esfuerzo se verá recompensado cuando pruebes el mejor pollo que hayas hecho jamás. 


{RECETA DE POLLO ASADO HESTON STYLE}

INGREDIENTES
  • Salmuera de un 6%  (60gr de sal por litro de agua)
  • Un pollo de buena calidad
  • 1 limón
  • 1 ramillete de tomillo (al gusto)
  • 125 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, y un poco más para untar la piel
  • 30 ml de vino blanco seco
Para la salsa (opcional)
  • 20 ml de vino blanco seco
  • 250 ml caldo de pollo
  • 1 tsp/cucharadita de mostaza de Dijon
  • 1 ramillete de estragón
  • 1 ramillete de perejil

PREPARACIÓN

1. Quitamos la atadura del pollo y separamos bien las patas. De esta manera conseguiremos una temperatura homogénea y no quedarán partes del pollo sin cocinar.


2. Metemos el pollo en salmuera, asegurándonos de que la solución cubra todo el pollo y tapamos la palangana con film transparente. Lo metemos en la nevera y lo dejamos reposar durante toda la noche. La disolución debe ser ligeramente salada si echamos demasiada sal la carne se secará. (La salmuera hará que algunas proteínas de la carne cambien un poco lo que permitirá que el pollo retenga más humedad mientras lo cocinamos, lo que significa que quedará más jugoso y sabroso)


3. Secamos el pollo con papel absorbente y le quitamos la fúrcula o el hueso de los deseos para que resulte más fácil trincharlo. Este hueso con forma de V se encuentra entre las pechugas del pollo y es la pieza que une las clavículas del pollo con el esternón. (Si es tu primera vez, tómatelo con calma)



4. Rellenamos el pollo con tomillo y limón (ligeramente aplastado y cortado por la mitad).


5. Untamos la piel con mantequilla hasta cubrir toda la superficie.


5. Asamos el pollo a 90ºC  sobre una rejilla colocada sobre una bandeja. Asándolo despacio, a baja temperatura se mantendrá toda la humedad del pollo. Al cabo de la hora y media comprobamos la temperatura introduciendo el termómetro en la parte más gruesa de la pechuga. Las normas de seguridad indican que el pollo debe alcanzar los 75ºC pero Heston afirma conseguir un pollo perfecto con 60ºC (Nos llevará entre 3 y 4 horas)


6. Dejamos reposar el pollo 45minutos fuera del horno y destapado. El reposo permite que el pollo se enfríe un poco lo que probocará que la carne se relaje y retenga todo su jugo.

7. Doramos la piel. Calentamos el horno a temperatura máxima y con el grill encendido. Pincelamos el pollo con su jugo o con una salsa de mantequilla que prepararemos llevando a hervor mantequilla, 30ml de vino  y un poco de tomillo en una sartén . Lo metemos en el horno 10 minutos o hasta que adquiera un tono tostado.

8. Para trinchar el pollo. La mejor forma de hacerlo es quitar la pechuga y filetear en contra de las fibras. Hará que la carne se suelte y parezca más tierna.

9. Sazonamos con sal y pimienta recién molida.

10. Para la salsa (opcional). Calentamos a fuego medio-alto el jugo que ha soltado el pollo en el horno y el vino blanco. Añadimos el caldo de pollo y lo dejamos reducir hasta que adquiera la consistencia de una salsa.

11. Antes de servir, añadimos la mostaza y removemos bien. Y para finalizar  la sazonamos con sal y pimienta y echamos un poco de perejil picado y estragón.



NOTAS
1. Cuidado con  el tomillo, no hay que echar demasiado porque dará un sabor fuerte al pollo. Sobra decir, que también puedes utilizar otras especias y rellenos, como cebolla, ajo etc.