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viernes, 13 de febrero de 2015

Yogur helado de fresa instantáneo sanisisísimo




Si todavía crees que  no te queda un hueco libre para una procesadora de alimentos en tu pequeña y abarrotada cocina, aquí tienes una razón que te hará pensártelo mejor: yogur helado de fruta instantáneo. Sinceramente si esto no te convence, nada lo hará.  En 5 minutos y sin ningún tipo de esfuerzo esta maquina del cielo convierte un puñado de fresas congeladas en un yogur helado brutal que además es uno de los helados más sanos que hayas comido nunca, libre de culpa, azúcar, grasa, gluten, calorías, bichitos engordantes o como quieras llamarlo. En definitiva, es un milagro de la tecnología moderna que deberíamos agraceder a Dios, perdón, a la ciencia.



"En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire." 

Woody Allen

Puedes hacer el helado también sin yogur o con otro tipo de fruta como mango, arándano, frambuesa, kiwi... La variante más popular es la de plátano (que ya compart en una ocasión anterior), debido a que la textura del plátano aporta una cremosidad mucho mayor que el resto de las frutas. Además de ello, si añades un poco más de líquido (zumo de naranja, agua de coco, leche...) obtendrás un smoothie helado exquisito, cosa que yo hago prácticamente todas las semanas, sin importar si es febrero en Siberia.

Espero que os guste.





miércoles, 11 de febrero de 2015

Recetas imprescindibles I: Compota de manzana para postres




La compota de manzana es un simple puré de manzana hervida que todo el mundo sabe hacer pero que prácticamente nadie que conserve los dientes hace. Yo solía ser una de estas personas, de las que piensan que una de las ventajas de hacerse mayor es no tener que comer nunca más potitos de bebé, ni nada que se le parezca, hasta que descubrí que la compota, además de no ser tan aburrida como pensaba, es un excelente sustituto del huevo y del aceite en muchos postres.

Cuando comencé a usar compota para hacer muffins de desayuno más ligeros o éstos bizcochitos all-bran style que me encantan solía comprarla ya hecha. Eso fue hasta que un buen día recibí un obsequio en forma de dos bolsas cargadas de manzanas con la indicación "son para hacer compota". Como soy obediente lo hice y después de aquello jamás la he vuelto a comprar por muchas razones:

  • Las habilidades necesarias para hacer compota son mínimas. De hecho no parece haber muchas cosas menos complicadas de hacer que esta y es casi imposible que salga mal.
  • Control de calidad de los ingredientes personalizado 
  • Ahorro de capital importante.
  • Posibilidad de hacer una versión sin azúcar, casi inexistente en el mercado.
  • Posibilidad de añadir ingredientes adicionales como especias etc.

La receta de compota que comparto a continuación es la receta más básica que pueda haber porque está pensada para su uso en la repostería, si quieres comerla con cuchara te sugiero que añadas algún ingrediente adicional. También es habitual consumir la compota en platos de carne como el cerdo, con helado, con yogur o como ingrediente secreto de algún smoothie que ya veré si comparto algún día ;).

Espero que os guste.



{RECETA COMPOTA DE MANZANA BÁSICA}

INGREDIENTES
  • 2 kg. de manzanas*
  • 1 taza (250 ml.) de agua mineral
  • 1 cucharadita de zumo de limón
Aditivos opcionales:
  • 50 gr de azúcar blanco o moreno**
  • 1 cucharadita de canela en polvo o una rama de canela
  • Una vaina de vainilla


ELABORACIÓN

1. Pela, descorazona y trocea las manzanas en trozos pequeños.






2. Pon las manzanas troceadas en una cazuela con el agua y el zumo de limón. (Si optas por añadir algún ingrediente opcional añádelo también ahora) 


3. Tapa la cazuela y cuece, a fuego medio, durante 30-40 minutos o hasta que las manzanas estén blandas. Retira del fuego.



4. Bate el puré de manzana con la batidora para obtener un puré de textura fina o bien pásalo por el pasapurés para una textura más rústica. Conserva en la nevera en un recipiente cerrado 3-4 días congélalo para que dure hasta 6 meses.



NOTAS

*Las variedades de manzana más idóneas para hacer compota son: Gala, Golden, Pink Lady, Reineta, Roma, Granny Smith, McIntosh o Fuji. Aunque puedes hacerla con la variedad que más te guste, la que tengas a mano o una combinación de ambas. En caso de querer hacer una compota sin añadir ningún tipo de endulzante es mejor optar por las variedades que son naturalemente más dulces.

** La cantidad de azúcar indicada es solamente orientativa. Puedes ajustarla a tus gustos o necesidades. En caso de hacer la compota para utilizarla como sustituto del huevo o del aceite en recetas de postres es mejor no añadir ni azúcar ni ningún ingrediente extra para no alterar la receta del postre en cuestión en exceso.


FUENTES

1. Denikatessen, Compota de manzana (applesauce).


miércoles, 1 de octubre de 2014

Helado de arroz con leche






Una vez dominada la técnica del arroz con leche el siguiente paso es elevarlo al máximo nivel de exquisitez, lo que para mi equivale siempre a hacer helado. Y el helado de arroz con leche es un señor helado. La fusión de dos de los postres más reconfortantes de la historia y un ardid brillante para aquellos que quieran seguir comiendo helado en otoño sin sentir que están quebrantando alguna de ley de la naturaleza.

Para hacer este helado he utilizado la receta de Esther Clemente, de la web directo al paladar que es la única que he probado y que seguramente probaré en mucho tiempo porque es perfecta. El resultado es un helado cremoso como ninguno que consigue conservar perfectamente todo el sabor del arroz con leche. 

Amantes del arroz con leche y del helado, no dejeis de probar esto. He dicho.




{RECETA DE HELADO DE ARROZ CON LECHE}

INGREDIENTES (para 1 litro de helado)
  • 500 g de arroz con leche (Ver receta)
  • 3 cucharadas de azúcar invertido (opcional)
  • 300 g de nata líquida al 35% de MG fria
  • 3 claras de huevo M 
  • 150 g de azúcar blanquilla
  • Unas gotas de limón
  • Canela molida.

PREPARACIÓN

1. Prepara el arroz con leche que más te guste. (Puedes ver mi receta aquí.)

2. Cuando el arroz con leche esté listo separa 500 gramos y tritura con una batidora hasta conseguir una crema o bien un poco menos si prefieres conservar algunos granos de arroz enteros. Mete la crema en la nevera hasta que esté bien fría. (3-4 horas o una noche)


3. En un bol monta la nata hasta que forme picos. (La nata es preferible que esté fría, de la nevera, porque de lo contrario es más fácil que se corte).





4. Incorpora la nata a la crema de arroz con leche con movimientos envolventes.



5. Monta las claras a punto de nieve con las gotas de limón y añade poco a poco el azúcar.






6, Incorpora el merengue a la mezcla anterior con movimientos envolventes



7. Si no dispones de heladera vierte la mezcla en un recipiente hermético metelo en el congelador. Remueve cada treinta minutos hasta que se congele. Si tienes una heladera sigue las instrucciones del fabricante para mantecar el helado.


8. Cuando el helado cremoso esté listo mételo en el congelador unas horas para que termine de endurecer. Y sácalo unos minutos antes de servir para que se ablande y se más fácil formar las bolas.


NOTAS

1. La próxima vez reduciré un poco la cantidad de azúcar del merengue porque creo que el helado se beneficiaría de ello.



FUENTES

1. Directo al paladar, helado de arroz con leche


sábado, 27 de septiembre de 2014

Anatomía del arroz con leche





La frase "que si quieres arroz, Catalina" se utiliza para expresar la obstinación y firmeza de alguien que se niega a hacer el menor caso de lo que se le dice y se dedica en cuerpo y alma a hacer el vacío más descarado. Como por ejemplo:  "Le dije a mi hermana que echara la basura antes de salir de casa y que si quieres arroz, Catalina". 

El origen del dicho parece tener su origen en los tiempos del reinado de Juan II de Castilla, por la primera mitad del siglo XV.  Catalina era la esposa de un judío converso residente en León, y por lo visto no solo comía grandes cantidades de arroz sino que tenía por costumbre recomendar su ingesta a todo el mundo como remedio a cualquier dolencia o mal. En su lecho de muerte, los familiares y amigos se acercaron a ella para ofrecerle el remedio en el que tan firmemente había creído ella. ¿Quieres arroz Catalina?, le preguntaron unos y otros pero Catalina estaba demasiado débil para articular una palabra o siquiera hacer un gesto. Los deudos quizá pensando que la enfermedad le había afectado al oído, llegaron a gritarle a coro: ¡que si quieres arroz, Catalina!. A lo que por supuesto, la enferma tampoco contestó.

Catalina no era la única que creía en las propiedades curativas del arroz. De hecho, durante mucho tiempo el arroz ha sido asociado a la buena nutrición y la digestión fácil, y se menciona por primera vez en los textos médicos en vez de libros de cocina. En Europa, el arroz con leche es un plato descendiente de potajes hechos con arroz que datan del tiempo de los romanos que se utilizaban como medicamento para solucionar dolores de estómago molestos.



De aquel arroz con leche primigenio, no sabemos gran cosa pero es bastante probable que guardase un parecido razonable con el que disfrutamos hoy en día en prácticamente todos los países y todas las culturas.

Son tantas las variaciones que se han hecho de este postre que cualquiera que haya pasado un tiempo comparando distintas recetas habrá podido observar el curioso fenómeno de copo de nieve, porque no hay dos iguales a pesar de que el resultado muchas veces se parezca bastante. 

Reflexionando sobre el tema he llegado a la conclusión de que mejor que compartir una receta, más provechoso, sería compartir ciertas reglas que he aprendido y que podrían ayudar a aclarar las ideas y conseguir el arroz con leche como uno quiere, que puede ser desde acuoso, ligeramente caldoso, caldoso, en bloque, salado, con canela, con vainilla, con cardadamo etc, etc, etc.

Anatomía del arroz con leche

1. Ingredientes
El arroz. Para que el arroz con leche quede cremoso es preferible utilizar arroz de grano corto tipo, bomba, arbóreo, japonés etc. Este tipo de arroz resiste bien el largos tiempos de cocción y además tiene una gran capacidad de absorción de aromas. Pero si la cremosidad no es uno de tus objetivos y quieres un cambio podrías utilizar también tanto arroz integral como un arroz de grano largo tipo basmati. 
La leche. La norma es, a más grasa y más frescura, más cremosidad. Aunque el arroz con leche más tradicional se elabora tan sólo con leche entera, algunas personas modernas y también como forma de ahorrar tiempo y conseguir más cremosidad en menos tiempo añaden nata, leche evaporada e incluso leche condensada. También es habitual el uso de la leche de coco o la leche de almendra. 
En cuanto a la proporción de leche y arroz suele rondar en torno a 100 gr de arroz por 1 l de leche, aunque varían enormemente de una receta a otra. Cuanto más cantidad de leche añadas por arroz, más caldoso y cremoso quedará y más se prolongará el tiempo de cocción.
El azúcar. Uno de los pocos consensos que existe es que el azúcar se añade al final, porque de lo contrario el arroz se pegaría al fondo con mucha más facilidad dando como resultado un arroz con leche con sabor a quemado nada agradable. El azúcar se puede sustituir por otros endulzantes como la miel.
La mantequilla. Es un ingrediente opcional que aporta cremosidad y sedosidad además de sabor. Por todos es sabido que todo sabe mejor con mantequilla.
La sal. Muchas recetas no la incluyen pero la sal ayuda a potenciar todo el resto de sabores y es un ingrediente que a no ser estrictamente necesario yo no descartaría.
Las especias y los aromas. Canela, vainilla y limón son las más comunes. Otras especias y aromas habituales son: agua de rosas, azahar, anís, cardamomo, azafrán, jengibre, coco, clavo, otros cítricos como la naranja o la lima etc. Los arómas se añaden al principio y es necesario que la leche hierba una o dos veces para que suelten todo su aroma. Algunas personas las apartan una vez la leche ha hervido porque consideran que ya han soltado todo el aroma que tienen. Una de las ventajas de hacerlo así es que evitamos que el palo de la canela, por ejemplo, se astille y esparza por todo el postre en pequeños trozos. También es posible tostar las especias ligeramente antes de añadir la leche para que suelten aún más aroma.
2. Elaboración
Precocción del arroz. Antes de añadir el arroz a la leche muchas recetas indican que se debe cocer en agua  durante aproximadamente 10 minutos para que se lleve acabo lo que se denomina "apertura del arroz".  Esto perminte que el grano se hidrate más rápidamente,se haga más permeable y absorba mejor los aromas una vez en contacto con la leche, además de ayudar a disminuir el tiempo de cocción. Además de esta técnica también es habitual encontrar recetas que aconsejan lavar el arroz para eliminar el exceso de almidón y que no quede demasiado denso y recetas que aconsejan no hacerlo para que quede denso. La receta de arroz con leche andalusí que comparte Miriam en su blog, añade otro método más a esta fase del arroz, recordando que antiguamente el arroz se dejaba en remojo durante toda la noche antes de cocinarlo.
Cocción. Debe cocerse a fuego suave, y la norma es: más remover, más cremoso. Más remover, menos arroz pegado. El arroz con leche más cremoso, el asturiano, se elabora de manera similar a un risotto, es decir, que el líquido, se añade gradualmente a medida que el arroz lo va pidiendo. Este arroz con leche asturiano que elaboró Nacho Manzano, del restaurante Casa Marcial en Asturias, para el programa Robin food, lleva la friolera de  5 litros de leche por 150 gr de arroz y su cocción se prolonga hasta 3 horas de constante trabajo de mano. El resultado, lo he hecho, es una crema.
El hecho de que la cocción del arroz llegue a prologarse hasta tres horas es un motivo suficiente para que muchas personas descartemos hacer este postre por pereza. Pero existen maneras de disminuir el tiempo de cocción sin sacrificar la cremosidad, como la precocción del arroz y el uso de la nata o de la leche evaporada. Para aquellos afortunados que la posean siempre existirá la posibilidad de delegar el trabajo a una máquina como la termomix.
Espero haber infundido un poco de claridad y que consigáis hacer el arroz con leche deseado. Si alguno de vosotros considera que tiene algo más que añadir a las recomendaciones mencionadas o no esta de acuerdo con alguna de ellas me encantaría escuchar lo que tenga que decir.

A continuación comparto la receta de mi arroz con leche. que me gusta cremoso un poco caldoso y con los aromas de toda la vida, canela y limón.




{RECETA DE ARROZ CON LECHE}

INGREDIENTES
  • 1'5 l de leche entera de botella
  • 150 gr de arroz de grano redondo
  • 100-150 gr de azúcar
  • 1/2-1 cucharadita de sal
  • 40 gr de mantequilla
  • Una rama de canela
  • Ralladura de un limón (sólo la parte amarilla)
  • Canela en polvo



ELABORACIÓN

1. Pon hervir suficiente agua para cubrir el arroz en una cazuela. Cuando rompa hervir añade el arroz y cuécelo durante diez minutos. 


2. Mientras tanto, en otra cazuela, calienta un litro de leche a fuego suave con la canela, la piel de limón y la sal.


3. Cuando el arroz este listo, escúrrelo con un colador y échalo en la cazuela de la leche que debe haber hervido.


4. Cuece el arroz en la leche removiendo con frecuencia para evitar que se pegue y quede más cremoso. Cuando el arroz haya absorvido prácticamente toda la leche, añade el resto y sigue cociendo y removiendo hasta que adquiera la consistencia deseada. (Debes tener en cuenta que quedará aún más denso a medida que se enfríe)

5. Añade el azúcar y mantén en el fuego removiendo constantemente.

6. Cuando el arroz este listo, y fuera de fuego, echa la mantequilla y remueve hasta que se derrita.

7. Vierte el arroz  con leche en una fuente grande o tarritos individuales y sirve, caliente, templado o frío espolvoreado con canela en polvo. 



NOTAS

1. El arroz con leche se conserva en la nevera.




FUENTES

1. El listo que todo lo sabe, que si quieres arroz Catalina.
2. Enciclopedia gastronómica, arroz con leche.
3. Tu capel, el arroz con leche en el mundo.
4. El invitado de invierno, arroz con leche andalusí
5. Directo al paladar, arroz con leche cremoso express


lunes, 1 de septiembre de 2014

Helado de avellana extra cremoso





Al señor de la foto le acaba de robar el helado una gaviota inglesa y no está contento:


Todo aquel al que alguna vez en su vida se le haya caído su preciadísima bola de helado sabrá el sentimiento de extrema decepción, abandono, pena y rabia que el señor, aún incrédulo y sosteniendo un cucurucho fantasma en su mano derecha, esta tratando de asimilar.

No es el único. Es más, parece que aquello de "gaviota, como tú de idiota" necesita una buena revisión ya que todo apunta a que Juan Salvador no era el único en su especie en querer ampliar sus horizontes y disfrutar de la buena vida. Las gaviotas de la costa británica son prueba de ello ya que han demostrado tener un paladar de lo más selecto y un notable don para la usurpación de bienes ajenos. Miles de helados, patatas fritas y sanwiches han sido robados por estas aves que comienzan ya a parecer menos anecdóticas y divertidas y a enervar a locales y veraneantes por igual.  


Sin duda, es un gesto muy feo privar a alguien de su helado en mitad del banquete pero nadie mejor que un humano podría compreder las razones que impulsan a las aves a semejante descaro. ¿Cómo podríamos culparlas por no poder resistirse a un encantar helado frío, dulce y cremoso en mitad del verano si nosotros no podemos?.

Gracias a Dios, nosotros no tenemos que robárselo a nadie. Y gracias al diablo hacerlo en casa es bastante sencillo. Esta receta que comparto no es la más fácil que he hecho hasta ahora, pero sí la más clásica. Se elabora creando una base de crema inglesa arómatizada que se deja reposar una noche en la nevera. La he adaptado de el interesantismo post para hacer helados de Miriam de "El invitado de invierno" que a su vez la saco del libro "The science of ice cream" de Chris Clarke.

El resultado es un delicioso helado de avellana que no tiene nada que envidiar al de muchas heladerias. El sabor a avellana es inconfundible y la cremosidad del helado es máxima. Pensad también que si no os gusta la avellana especialmente podéis sustituirla por otro fruto seco u otro sabor utilizando lo misma base de helado.








{RECETA DE HELADO DE AVELLANA}

INGREDIENTES (para 1 litro de helado aprox.)
  • 300 ml de nata para montar (>35% grasa)
  • 300 ml de leche evaporada
  • 3 yemas de huevo
  • 90 g de azúcar
  • 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla o las semillas de una vaina
  • 200 gr de avellanas
  • 2-3 cucharadas de café expreso en polvo (opcional)*



PREPARACIÓN

1. En un cazo, mezcla las yemas con la leche, el azúcar y la vainilla. Pon a calentar a fuego medio. Remueve constantemente, rascando bien el fondo, hasta que espese. (Si tienes térmometro, ocurrirá a partir de los 72-75ºC y no debes dejar que pase de los 85-90ºC o que llegue a hervir). Si aparece algún grumo, podrás romperlo con la batidora después.




2. Tritura las avellanas en un procesador de alimentos hasta que formen una crema homogénea.






3. Cuando lo crema este lista vierte la pasta de avellanas sobre ella y mezcla hasta que este todo completamente integrado.






4. Cubre el recipiente con papel de plástico y metelo en el frigorifico durante toda la noche (lo ideal) o hasta que se enfrié completamente.

5. Al día bate monta la nata hasta que esté semidura (cuidado con mantarla demasiado y convertirla en mantequilla). Echa la nata montada sobre la crema bien fria y mezcla con movimientos envolventes. Vuelve a meter en el frigorifico otros 30 minutos.







6. Si tienes heladera ahora es el momento de echar la mezcla dentro. La mágia sucedera en 10-15 minutos. Una vez el helado, blando, está listo metelo en un recipiente hermético y congelalo para que acabe de endurecer.
Si no tienes heladera, mete el helado en el congelador y sacalo para removerlo cada media hora aproximadamente. Hasta ver que el helado ya se formado y congelado suficiente. (Esto se hace para romper los cristales que se forman cuando la mezcla se congela y lograr así un helado más cremoso)




7. Saca el helado unos minutos antes de servir del cogelador para que se ablande.




NOTAS


*El café ayuda a enfatizar el sabor de la avellana y a que el helado tenga un sabor más intenso. A mi se me ocurrió añadirlo en el último momento, tras probar el helado sin hacer y lo añadí al final por esa razón, pero quizá sería mejor añadirlo un poco antes para que se disuelva mejor.

1.Puedes sustituir las avellanas por otro fruto seco triturado de tu elección. Tambien puedes hacer la receta base sin añadir ningun ingrediente más.

2. Puedes leer otras recetas de helado del blog aquí.

3. A esta gaviota escocesa la pillaron con las manos en la masa mientras se hacía con sus doritos favoritos.






FUENTES

1. El invitado de invierno, Como hacer helados caseros método y consejos.
2. Aspundir, Seagulls Stealing Ice Cream in Britain's Seaside