lunes, 27 de enero de 2014

La tarta de manzana de Carl Sagan




Recuerda, "Para poder hacer una tarta de manzana partiendo de cero debes inventar primero el universo." 
Carl Sagan 




Ruso blanco de El Nota




"Yo no soy el señor Lebowski, usted es el señor Lebowski. Yo soy El Nota, así tiene que llamarme, ¿entiende? Así o Su Notísima o Noti o El Notarino..., en fin, si no le hacen los nombres cortos." 
Jeff Lebowski a Jeffrey Lebowski

El hombre que sostiene el vaso es el personaje principal de la película "El gran Lebowski"  (1998) escrita y dirigida por los hermanos Coen. Su nombre es Jeff Lebowski, aunque el prefiere que lo llamen "El Nota". Vive en una casa de alquiler en el distrito de Venice, California, dedicado a la práctica de su particular versión de  la dolce far niente o agradable holganza.

El Nota es la personificación del hombre despreocupado. Un hombre sencillo, carente de prejuicios, dobleces ni engaños al que no parecen afectar ninguno de los problemas del mundo moderno. Su vestimenta se constituye casi en su totalidad de harapos, combinados con cangrejeras transparentes, y apenas varía de su casa a la calle. Paga un cartón de leche con un talón y es propietario de un coche que apenas si mantiene las ruedas. Al Nota le gusta fumar marihuana, tomar baños a la luz de las velas, la música de Creedence Clearwater Revival, los bolos, su alfombra, que da "ambiente a su habitación"  y los rusos blancos o caucasianos.


Este es Walter Sobchak, el mejor amigo de "El Nota". Walter es un excombatiente de la Guerra de Vietnam, que dirige su propia empresa de seguridad, "Sobchak Security". Es inestable, iracundo y propenso a solucionar los problemas amenazando con la punta de su pistola. Sigue estrictamente los principios del judaísmo, religión que adoptó al casarse con su ex-mujer. Honra el sabbat con el mismo fervor con el que recuerda a los combatientes de la Guerra de Vietnam y las reglas de los bolos.

Walter y El Nota parecen compartir únicamente el gusto por el lenguaje malsonante y su aficción por los bolos. Pero sus caracteres opuestos hacen que juntos formen una pareja de perdedores capaz de hacer reír a la persona más exigente:
" - Maldita sea, Walter: ¡Eres un puto gilipollas! Acabas convirtiendo todo en una parodia, tío. ¿Qué era esa mierda del Vietnam? ¿Y qué cojones tiene que ver este asunto con el Vietnam? ¿De qué cojones estabas hablando?"





EL DUDEÍSMO

El periodista establecido en Chiang Mai (Tailandia) Oliver Benjamin fundó en el año 2005 una religión basada en el personaje de "El Nota" o "The Dude",  llamada dudeísmo. Benjamin se hace llamar el «Dudely Lama» y su vestimenta es similar a la que usaba Bridges en la película. Su nombre oficial es The Church of the Latter-Day Dude. En el año 2010, más de 70 000 fieles habían formalizado oficialmente su adhesión al dudeísmo"





{RECETA DE RUSO BLANCO O CAUCASIANO}

INGREDIENTES
  • 1 taza de cubos de hielo
  • 30 a 45 ml (1 a 1 ½ oz) de vodka
  • 15 a 45 ml (1/2 a 1 ½ oz) Kahlua
  • Leche, nata o half and half (para llenar el vaso)

PREPARACIÓN
  1. Llenamos un vaso bajo y ancho con hielo.
  2. Vertemos el vodka en el.
  3. Añadimos el licor de café o Kahlúa.  (El licor de café se irá al fondo del vaso porque es más pesado que el vodka.)
  4. Llenamos el resto del vaso con leche o nata. 

Así es como lo hace El Nota:




  1. Sustituye el Kahlúa con un licor de café diferente, como el licor de café Kona o incluso licor de café casero.
  2. Para preparar un Bulldog Colorado, añade un toque de Coca-Cola y revuelve o mezcla en una licuadora.
  3. Para darle un giro al sabor típico del Ruso Blanco, reemplaza la crema o leche por Bailey’s (u otro licor de crema irlandesa).
  4. Para hacer un Ruso Negro no le agregues la crema o la leche.
  5. Haz un Ruso Blanco caliente agregando café recién hervido además del Kahlúa y los demás ingredientes y sírvelo en una taza. Para prepararlo, primero precalienta una taza de vidrio o de cerámica y calienta una mezcla de café y crema (o leche o mitad y mitad) en una cacerola. Lo deseable es cinco partes de café por una parte de crema. Si usas leche, emplea más cantidad de la misma que de café. Luego añade 1 onza de Kahlúa y ½ onza de vodka a la taza caliente y agrega la mezcla de café caliente. Adorna con crema batida si lo deseas.
  6. Sustituyendo las cerezas por avellanas puede darle un muy buen sabor y una apariencia clásica a la bebida.
  7. Agrega más Kahlúa si quieres un sabor a café más fuerte.
  8. Mezcla la bebida en una coctelera y sírvela en un vaso de cóctel si lo deseas. Un Ruso Blanco batido tendrá más espuma cremosa. Esta, sin embargo, no es la forma tradicional o clásica de preparar Ruso Blanco y se lo conoce como un Martini Ruso Blanco.
  9. Algunas recetas de Ruso Blanco utilizan licor de crema de cacao además de los otros ingredientes. Si lo haces de esta manera, el cóctel puede ser decorado con chocolate rallado.
  10. Termínalo con leche de almendras para obtener un ¡Ruso Chiflado!

domingo, 26 de enero de 2014

Cómo hacer dorayaki el dulce favorito del gato cósmico




Aunque muchos desalmados lo confundan con una mapache, por sus grandes ojos y su cara redonda, Doraemon es en realidad un robot con forma de gato muy singular. Para empezar antes, en el futuro, tenía orejas y era amarillo, pero un día un robot ratón se comió sus orejas, razón por la que lloró tanto que las lágrimas borraron su color amarillo y se quedó azul. También es esta la razón por la que ahora le den pánico los ratones. Además Doraemon puede viajar en el tiempo, volar con su robocóptero, y sacar cualquier chisme de su, en apariencia, pequeño bolsillo de la cuarta dimensión. 

Es un gato muy presumido y hablador que siente devoción por los dorayakis. A Doraemon no solo le gustan estos pastelitos sino que incluso su propio nombre esta inspirado en ellos: "El nombre de Doraemon se compone de la palabra Dora, que en japonés significa gong y el sufijo -emon, muy común en algunos nombres del antiguo Japón. Supongo que ya habréis adivinado que (dorayaki どら焼き) significa gong a la plancha."




El dorayaki es uno de los dulces o pasteles típicos en Japón. Consiste en dos bizcochos de forma redonda superpuestos (de elaboración similar a los pancakes anglosajones)  rellenos habitualmente de anko (pasta de judía dulce azuki). Otros rellenos típicos son el puré de boniato endulzado y la pasta de castaña. Personalmente opino que el hecho de rellenar un postre con pasta de judía suena tan mal como sabe. Y no solo hablan mis prejuicios occidentales. Tuve ocasión de probar esta extraña mezcla durante un sosegado paseo por el China Town de Londres. Entre el bullicio de la calle más oriental de la ciudad de Sherlock Holmes enseguida llamo mi atención un pequeño escaparate abarrotado de pasteles y comestibles chinos que admiré uno por uno lamentándome con cada visión más y más de no disponer de liquidez ni estómago suficiente para probarlos todos. Pero tenía que probar uno. Y la elección fue fácil. Compré  uno de los doriyakis que vi devorar tantas veces a Doraemon y que imaginaba, dulces, suaves y esponjosos. El relleno debía ser chocolate, a lo sumo mermelada. Admito que mis expectativas eran altas y que ya en el primer bocado, que fue también el último, sentí como si un sueño de mi infancia se derrumbara. Algo como esto:



Mi desconcierto fue mayúsculo. Aquello sabía a las alubias de mi abuela. Alubias en un postre. Sencillamente no encajaba. Y por eso ahora que tengo la receta me he decantado por un relleno un poco más occidental. Nutella y mermelada. 
Para hacer honor a la receta original y a Doraemon he incluido la receta del relleno de alubias. Puede además que alguien, con un paladar más abierto que el mio, se atreva con ellas. Estoy segura de que mi padre, sin ir más lejos, no tendría problema alguno con las alubias.

Para hacer los doriyaki he usado la receta de Takashi Ochiai, propietario de una de las mejores pastelerías de Barcelona, que encontré gracias al blog de el comidista. He de decir que la masa es absolutamente perfecta, sofisticada y delicada. Como si una tortita americana se hubiera tragado un algodón de azúcar. No podría ser más blanda y esponjosa y es dulce exactamente hasta donde debería serlo. Ahora bien, todo tiene un precio y encuentro que toda esa deliciosa delicadeza se paga cuando comienzas a poner las tortitas al fuego, que es sin duda el momento clave y el más complicado de la receta. A mi se me han quemado  la mitad, o más, y no porque sea especialmente torpe sino porque las tortitas tienen una habilidad de ponerse morenas extraordinaria. Las primeras tortitas hay que usarlas de entrenamiento y es casi seguro que la mejor será la última. Espero que las hagáis, porque Doraemón sabía lo que se hacía.



{DORAYAKIS DE DORAEMON}

INGREDIENTES
Para la masa
  • 200 gr de harina
  • 2 huevos
  • 150 gr azúcar
  • 60 gr de miel
  • 1/2 tsp (1,5 gr) de bicarbonato 
  • 1/2 tsp (1,5 gr) de levadura en polvo
  • 120 ml de agua
  • Aceite de girasol
Relleno para vagos
  • Crema de chocolate (nutella, nocilla...)
  • Mermelada 
  • Imaginación
Relleno de chocolate blanco con té verde  (Receta El comidista)
  • 100 cl de nata líquida para postres
  • 70 gr de azúcar
  • 100 gr de mantequilla
  • 200 gr de chocolate blanco
  • Una cucharadita de café de té verde matcha en polvo.
Relleno de judía roja confitada (Receta de ComerjaponesSe puede comprar en conserva, en tiendas especializadas, o bien elaborarlo manualmente con los siguientes ingredientes:
  • 50 gr de judía roja (azuki 小豆)
  • 50 gr de azúcar
  • 5 gr de glucosa
  • Pizca de sal


PREPARACIÓN

1. En un bol grande y con ayuda de una varilla bate los huevos. Después añade el azúcar y la miel y continua batiendo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.


2. Disuelve el bicarbonato en el agua, añadelo a la mezcla de anterior.


3. Mezcla y tamiza la harina con la levadura. Incorpora la harina a la mezcla de huevos poco a poco y procurando que no queden grumos. La masa debe quedar esponjosa.




4. Pon a fuego medio alto una sartén antiadherente pincelada con un poco de aceite. 

5. Añade un poco de masa a la sartén usando una cuchara como medida. Cuando empiece a burbujear, dale la vuelta con cuidado.


6. Deja las tortitas en un plato para que se enfríen.

7. Unta uno de los lados de una tortita con el relleno que hayas escogido (en mi caso crema de chocolate casera y mermelada) y después pon otra tortita sobre la parte untada creando una especie de bocadillo.

8. Sirve o guardalos en la nevera bien tapados. Aguantarán bien uno o dos días.

Relleno de chocolate blanco con té verde (Receta El comidista)
1. Calienta la nata con el azúcar hasta que este se disuelva. Retira del fuego y añade la mitad de la mantequilla y el chocolate en trocitos. Cuando esté homogéneo, añade el resto de la mantequilla y sigue mezclando.
2. Incorpora el té matcha y mezcla bien.
3. Pon todo en un recipiente y enfria en la nevera.
Para el relleno de judía roja confitada (anko 餡子) (Receta de Comerjapones)
1. Pon en remojo la judía roja en bastante agua durante 12 horas.
2. Elimina un poco del agua de remojo y vierte el resto en una olla express. Pon a cocer a fuego vivo durante 35 minutos. Una vez destapado, cuela para retirar toda el agua sobrante.
3. En la misma olla, añade la glucosa y una pizca de sal. Calienta a fuego medio.
4. Incorpora el azúcar en tres tiempos. Deja cocer la soja hasta obtener una textura untuosa.

viernes, 24 de enero de 2014

Sopa de tomate y pastel de sopa de tomate





Donde yo vivo la gente no acostumbra a juntar sopa y tomate en la misma frase. Aquí hay sopas de pollo, de cocido, de vainas, de verduras, de carne, de pescado incluso de pan. Pero por alguna extraña razón la gente no concibe la sopa de tomate. Le rompe los esquemas. 
He de confesar que me pasaba lo mismo. Hasta hace muy poco la sopa de tomate me era absolutamente indiferente. Hasta que un día, me detuve a mirar las obras de Warhol. Mire por primera vez la lata Campbell's con todos los sentidos puestos en ella e inmediatamente me di cuenta de que me faltaba uno. No sabía como sabe una sopa de tomate. Y aquello no podía seguir siendo así. La razón de que no pudiera seguir siendo así, era sencilla, tanto como la que dio Robert Indiana, al preguntarle sobre el motivo de que su amigo pintara latas. Dijo: 
"Conocía a Andy muy bien. La razón por la que pintaba latas de sopa es que le gustaba la sopa." 
Es el argumento más convincente de la historia de la cocina. Se prueban las cosas porque a otros les gustan. Y así lo hice y descubrí que al contrario de lo que pensaba, la sopa de tomate estaba cerca de ser de las mejores y más reconfortantes que haya probado nunca. Me sigue sin  fascinar la idea de pasarme 20 años de mi vida almorzando sopa, como afirmó hacerlo Warhol, y mucho menos si además es de lata., pero no dejaré de tomarla en los que me quedan y por eso animo a todo el mundo a probarla.



{RECETA DE SOPA DE TOMATE estilo JAMIE OLIVER}

INGREDIENTES
  • 2 zanahorias
  • 2 tallos de apio
  • 2 cebollas de tamaño medio
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • 2 cubos de caldo de pollo o verduras.
  • 400 gr de tomates enteros en conserva.
  • 3 tomates maduros grandes.
  • 1 manojo de albahaca fresca o una cucharada de albahaca seca.
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • 1.5 litros de agua

ELABORACIÓN
  1. Pelamos y troceamos las zanahorias, los dientes de ajo, las cebollas y el apio.
  2. Ponemos una cazuela grande a fuego medio y cubrimos el fondo con aceite de oliva.
  3. Añadimos todos los ingredientes troceados anteriormente y mezclamos con una cuchara de madera.
  4. Cocinamos durante 10-15 minutos hasta que las cebollas hayan adquirido un tono dorado y las zanahorias estén blandas pero conserven su forma.
  5. Disolvemos los cubos de caldo en 1.5 litros de agua hirviendo removemos hasta que se disuelvan y añadimos el caldo a la cazuela. Añadiremos también los tomates en lata y los frescos, incluidos los tallos verdes si los tienen, los tallos darán mucho sabor a la sopa. Removemos todo muy bien.
  6. Cuando la sopa este hirviendo bajaremos el fuego y lo dejaremos cocinar unos 10 minutos más. 
  7. Retiramos la cazuela del fuego y sazonamos con sal y pimienta. También añadimos las hojas de albahaca.
  8. Batimos todo bien con la ayuda de una batidora. A mi me gusta colar el puré, pero no es necesario.
  9. Probamos el punto de sal y servimos. 
FUENTE: JamieOliver.com




Y para los más valientes:

{RECETA DE PASTEL DE SOPA DE TOMATE}


INGREDIENTES
  • 2 huevos
  • 300 gr Azúcar 
  • 100 gr mantequilla en pomada
  • 1 tbsp/cucharada levadura química
  • 1 tsp/cucharadita pimienta dioica molida
  • 1 tsp/cucharadita bicarbonato sódico
  • 1 tsp/cucharadita canela en polvo
  • Una pizca de clavo molido 
  • 1 lata  (300 gr), de sopa de tomate
  • 300 gr de harina con levadura o self-raising flour*
  • 60 ml de agua templada 

* Self-raising flour o harina con levadura. Podemos hacerla en casa. Necesitamos:  1 y 1/2 cucharaditas de levadura química tipo Royal. 1/2 cucharadita de sal y harina todo uso hasta completar 140 gr. (1 taza-cup). 

PREPARACIÓN
  1. Precalentamos el horno a  180°C.
  2. Batimos los huevos junto con el azúcar y la mantequilla hasta que esté todo bien mezclado.
  3. Añadimos las especias (clavo, canela y pimienta), el bicarbonato y la levadura. Mezclamos.
  4. Añadimos las sopa de tomate, la harina y el agua. Batimos hasta conseguir una consistencia suave y ligera.
  5. Enharinamos un molde o pequeños moldes y vertemos en ellos nuestra mezcla.
  6. Horneamos durante 25 minutos. (Si lo hacemos en latas, como en el vídeo, 30 minutos)
  7. Sacamos del horno, dejamos enfriar y servimos.






jueves, 23 de enero de 2014

Butterbeer o cerveza de mantequilla de las tres escobas




Llega un día en el que dejas de esperar la carta de Hogwarts. Un día en el que aceptas que jamás atravesarás la pared de ladrillo de la plataforma 9 3/4, ni montarás en el expreso rojo, ni le comprarás una varita al señor Ollivander en el callejón Diagon, ni conocerás sombrero alguno que hable, ni darás jamás una clase de encantamientos, ni volarás en escoba... Todo eso lo aceptas, como aceptas el frío en invierno. Eres un simple muggle y lo sabes y el mundo gira. 
Pero no eres un muggle cualquiera, eres un muggle friki. Y un buen día descubres internet, el lugar más parecido a Hogwarts de la tierra, y en él, la esperanza y su color oro pálido. No has olvidado lo que bebían aquellos magos que alguna vez creíste ser. No has olvidado el bullicio de la taberna de las tres escobas, propiedad de la guapa señora Rosmerta, famosa por su cerveza de mantequilla. Y ahora sabes como hacerla o al menos puedes intentarlo. Descubres que la cerveza de mantequilla es en realidad un bebida clásica de origen muggle. La receta más antigua se remonta al año 1588 y fue publicada en el libro "The good Huswifes Handmaide for the Kitchin". Encuentras la receta original en esta pagina web. La lees con cierta dificultad porque está en inglés antiguo:

"Original Tudor Buttered Beere Recipe From 1588
From, ‘The Good Huswifes Handmaide for the Kitchin’, published 1588

To make Buttered Beere

Take three pintes of Beere, put five yolkes of Egges to it, straine them together, and set it in a pewter pot to the fyre, and put to it halfe a pound of Sugar, one penniworth of Nutmegs beaten, one penniworth of Cloves beaten, and a halfepenniworth of Ginger beaten, and when it is all in, take another pewter pot and brewe them together, and set it to the fire againe, and when it is readie to boyle, take it from the fire, and put a dish of sweet butter into it, and brewe them together out of one pot into an other."
No es la única receta que encuentras, hay infinidad de ellas. Las hay clásicas 15881594, más modernas 1664, y muchas más que otros ya se han encargado de recopilar

Decides empezar por los clásicos, tienes todo tu tiempo de muggle para probar las demás:


{CERVEZA DE MANTEQUILLA ESTILO TUDOR} (Receta adaptada de Dr. Gateau y Recipewise)

INGREDIENTES
  • 568 ml de cerveza de cerveza ‘ale’ o Inglesa. 
  • 1/8 tsp de jengibre molido
  • 1/4 tsp de clavo molido
  • 1/4 tsp de nuez moscada molida
  • 40 gr de azúcar moreno natural 
  • 2 yemas de huevo
  • 25 gr de mantequilla sin sal en dados.
Para la versión adaptada con leche fría
  • Cerveza de mantequilla refrigerada.
  • Misma cantidad de leche fría.

PREPARACIÓN

1. Batimos las yemas junto con el azúcar en un bol hasta conseguir una  mezcla suave y cremosa. Reservamos.

2.Vertemos la cerveza en un cazo. Agregamos el jengibre, el clavo y la nuez moscada y removemos. Calentamos a fuego lento.

3. Cuando la cerveza especiada este un poco caliente añadimos la mezcla de azúcar y yema sin dejar de remover. 


4. Lo mantenemos al fuego, removiendo constantemente, hasta que el liquido comience a espesar ligeramente, lo que nos llevará tan solo unos minutos. Es importante no dejar que hierva. Debe humear pero no borbotar porque si la mezcla se calienta demasiado los huevos se cocinaran y nuestra cerveza parecerá cuajada y se nos puede quemar el azúcar en el fondo antes de disolverse. Si disponemos de termómetro de cocina intentaremos mantener la mezcla entre 65-70°C.


5. Una vez haya espesado retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Mezclamos hasta que se derrita completamente con la cerveza.

6. Espumamos con un batidor de mano hasta conseguir una espuma que recuerda vagamente a la de la cerveza.

7. Servimos mientras está caliente o bien lo dejamos enfriar completamente y la metemos en la nevera durante unas horas o toda la noche. 

8.Una vez fría rompemos los grumos que puedan haberse formado utilizando para ello una batidora o varilla.

9.Añadimos la misma cantidad de leche fría que de cerveza (proporción 1:1). 

10. Batimos hasta espumar por última vez y servimos. 



OBSERVACIONES:

1. Utiliza una cerveza con sabor suave a ser posible. En la época de los Tudor, la cerveza no contenía
lúpulo, por ello lo ideal sería probablemente utilizar una baja en lúpulo.
"El año 1516, el duque Guillermo IV de Baviera redactó la primera ley que fijaba qué se entendía por cerveza. Esta ley de pureza (Reinheitsgebot) establecía que solamente podía utilizarse agua, malta de cebada y lúpulo para elaborar la cerveza. En cambio, en Inglaterra, Enrique VIII prohibió el uso del lúpulo, ante la presión del gremio de cerveceros; prohibición que levantó su hijo Eduardo VI, y que continuó por algún tiempo más en Escocia. Los cerveceros ingleses tardaron mucho en aceptar el uso del lúpulo. En su momento se llamó «ale» a la cerveza sin lúpulo y «beer» a la cerveza con lúpulo. Todavía hoy, para designar los vinos de malta sin lúpulo más que de «barley wine», que simplemente puede designar una cerveza de alta graduación, se habla de «gruit ale»." (Wikipedia)
2.  Para la versión no alcohólica puedes sustituir la cerveza por ginger ale o cerveza de jengibre. Si lo haces puede que sea mejor que elimines el jengibre molido.
3. La cantidad y proporción de las especias se puede adaptar al gusto.
4. La cantidad de azúcar puede alterarse dependiendo de cómo de dulce queramos nuestra cerveza. La receta original Tudor, lleva el doble de azúcar.


{CERVEZA DE MANTEQUILLA de HESTON BLUMENTHAL}





{3 VERSIONES MODERNAS}