Si te preguntase qué plato describió el exministro de exteriores británico, Robin Cook, como el "verdadero plato nacional de Gran Bretaña" es posible que no acertases la respuesta ni al vigésimo quinto intento. Quizá hubieses dicho cosas como el Roast Beef, el pudding, los fish and chips, el sandwich, el porridge, el shepherd's pie, el puré de patata, el pastel riñones... Tampoco parece haber mucho más, ¿verdad qué no? Pero los ingleses son animales de mente abierta dados a la extravagancia y a conducir por el lado contrario y si ya me pareció curioso que el pollo de la reina fuese en realidad un curry de andar por casa aún me sorprendió más que el plato al que se refería Cook fuese un curry tan inglés como Hare Krishna: el pollo tikka masala. Sí, ése mismo, el plato más famoso de los restaurantes hindús. Detrás de este aparente embrollo y mezcla de culturas hay una red de leyendas, anécdotas y reclamaciones de derechos de autor muy complicada que resumiré muy brevemente a fin de que nadie se duerma.
“(…) En una típica noche de Glasgow, oscura y húmeda, un conductor de autobús vinó a nuestro restaurante y nos pidió un pollo al curry. El cliente nos devolvió el plato, argumentando que estaba seco. En esa misma noche, mi padre estaba enfermo y estaba tomando una sopa de tomate, así que nos sugirió poner un poco de sopa en el curry con algunas especias. Lo servimos de nuevo en la mesa y el conductor quedó prendado. De tal manera que este volvió con sus amigos una y otra vez, tomando nosotros la decisión de incluirlo en el menú.”
La declaración anterior la hizo el hijo del presunto autor del plato para la BBC británica en 2013 (traducida amablemente por indian city). Es probablemente la leyenda más difundida sobre el origen del pollo tikka masala, sospecho que debido a su carácter literario, y situa la invención del plato en el restaurante hindú Shish Mahal de Glasgow. Existe otra variante de la misma anédota ambientada en Londres y por supuesto no son las únicas. Así, algún chef de Delhi, objeta que sus antepasados ya lo cocinaban para los emperadores mongoles de la India en el periodo Munghali y también habrá quien afirme que fue su tía abuela fue quien dio con la receta al no saber que hacer con las sobras del pollo asado de la cena de navidad. Las fuentes más serias, reconocidos críticos culinarios de la India y demás, afirman que el tikka masala se invento muy lejos de las islas británicas, concretamente en el corazón de la región del Punjab, durante la ocupación británica, como una variante occidentalizada del Butter Chicken, pollo con mantequilla o Murg Makhani. Y lo cierto es que los dos curris son tan similares que es frecuente confundirlos entre sí. La mayor diferencia consiste en que el pollo tikka masala obtiene su cremosidad principalmente de la adicción de la nata o leche de coco mientras que el pollo con mantequilla, como su propio nombre indica, lo obtiene de la mantequilla.
En cuanto a su divertido nombre, se compone de la palabra tikka, que en hindi significa trozos pequeños, y de massala, que significa mezcla de especias. El tikka massala de pollo auténtico se preparaba con pollo marinado en espcias y yogur, que después se asaba en una tandoor o parrilla de carbón para conseguir un sabor ahumado. Este paso sin embargo no suele ser habitaual en el tikka massala casero ni en el inglés. Aunque el siempre quisquilloso y genial Heston Blumenthal propone una receta viable que incorpora este asado previo del pollo. El cocinero fiel ha recogido la receta y la ha colgado en youtube para que todo aquel que esté interasado.
La receta que yo he utilizado es una bastante menos complicada e igual de exquisita para la que me he basado principalmente en la receta de Robin food. Es la india en un plato, muy arómatico y extraordiariamente especiado pero a la vez con ese inconfundible sabor a fogón antiguo y al guisado de la abuela. Es uno de esos platos que avivan el espiritu con el primer bocado y te hacen soñar con el día en que pasearás por Calcuta intentando sortear a la multitud que se agolpa en las calles mientras bebes un lassi helado.
Hay muchas razones por las que creo que no deberías dejar de probar este alimento de dioses pero una de las más destacables, es que es un estofado de sabor profundo que se resuelve en muy poco tiempo. Perfecto para aquellas personas que no disponen de horas o días para cocinar y tampoco están dispuestos a renunciar al sabor de su comida. Todo gracias a la magia de las especias, esos pequeños regalos de la tierra capaces, en su pequeñez, de hacer temblar de emoción a cualquiera.
Espero que os guste.
En cuanto a su divertido nombre, se compone de la palabra tikka, que en hindi significa trozos pequeños, y de massala, que significa mezcla de especias. El tikka massala de pollo auténtico se preparaba con pollo marinado en espcias y yogur, que después se asaba en una tandoor o parrilla de carbón para conseguir un sabor ahumado. Este paso sin embargo no suele ser habitaual en el tikka massala casero ni en el inglés. Aunque el siempre quisquilloso y genial Heston Blumenthal propone una receta viable que incorpora este asado previo del pollo. El cocinero fiel ha recogido la receta y la ha colgado en youtube para que todo aquel que esté interasado.
La receta que yo he utilizado es una bastante menos complicada e igual de exquisita para la que me he basado principalmente en la receta de Robin food. Es la india en un plato, muy arómatico y extraordiariamente especiado pero a la vez con ese inconfundible sabor a fogón antiguo y al guisado de la abuela. Es uno de esos platos que avivan el espiritu con el primer bocado y te hacen soñar con el día en que pasearás por Calcuta intentando sortear a la multitud que se agolpa en las calles mientras bebes un lassi helado.
Hay muchas razones por las que creo que no deberías dejar de probar este alimento de dioses pero una de las más destacables, es que es un estofado de sabor profundo que se resuelve en muy poco tiempo. Perfecto para aquellas personas que no disponen de horas o días para cocinar y tampoco están dispuestos a renunciar al sabor de su comida. Todo gracias a la magia de las especias, esos pequeños regalos de la tierra capaces, en su pequeñez, de hacer temblar de emoción a cualquiera.
Espero que os guste.




