viernes, 6 de junio de 2014

Hummingbird Cupcakes o cupcakes que no duran mucho




Recuerdo perfectamente la primera vez que vi un colibrí. Yo miraba a través de la ventana de un cuarto misnúsculo de los Estados Unidos. Por la ventana se podía ver un pequeño jardín privado presidido por un enorme árbol que bloqueaba cualquier paisaje más allá de él y del que ya no recuerdo más que su enormidad. Barruntaba yo melancólicamente, lo que sospecho que eran problemas insustanciales de adolescente, cuando de la nada apareció un simpático colibrí a beber del  bebedero para colibríes que teníamos en la casa. Y supe entonces, por qué lo teníamos. Pues aquel pájaro minúsculo, con su pequeño corazón latiendo mil veces por minuto y ese enigmático levitar me pareció un espectáculo digno de ver todos los días de nuestra vida. Lamentablemente la visita fue breve, pues los colibríes parecen siempre muy atareados y nunca se quedan quietos por mucho tiempo en un lugar. 

Si hay, en todo el reino animal, un pájaro que merezca dar nombre a una tarta ese es el colibrí o "Hummingbird" en inglés. La mayor parte de la dieta de este pequeño animal consiste en azúcar que obtiene a tráves del néctar de las flores; y además, no se contenta con cualquier néctar, debe ser uno con un 25% de contenido en azúcar y nunca menos de un 12%. Condición que la tarta "Hummingbird", cumple sobradamente. Esta tarta es un clásico del sur de los Estados Unidos, que contenta a todos los paladares y es sin duda merecedora de su nombre. Se dice, que es tan dulce que ni los colibríes pueden resistirse. 

Aunque realmente nadie sabe muy bien de donde proviene el nombre y además también es conocida con otros como: "Granny's best cake" (La mejor tarta de la abuela), "Nothing Left Cake" (La tarta de la que no queda nada), "Jamaican Cake" (tarta jamaicana) o "Cake That Won't Last" (tarta que no durará mucho). Todos ellos, nos dan una idea de que hablamos de una tarta esencialmente irresistible. 


El motivo de que sea más conocida como Hummingbird Cake, es que la tarta saltó a la fama en febrero de 1978 gracias a una edición de la revista "Southern Living". Aquella receta, que es considerada la original, la envió la señora L.H. Wiggins, que si no me equivoco, es la mujer de la foto. A partir de entonces se convirtió en la receta más demandada de la revista y solo recientemente a sido superada por otra favorita del sur de los Estados Unidos: la tarta de coco. Podéis leer la receta original, en inglés, aquí

No solo esta buenísima sino que además es también muy fácil de hacer (ni siquiera es necesario tener una batidora) y es una de las favoritas para reuniones en las que hay que alimentar a mucha gente porque se conserva y congela muy bien y además se debe servir en pequeñas porciones, porque la riqueza del bizcocho junto al frosting hacen que sea más saciante de lo habitual. 

Yo he optado por el formato cupcake en honor a los colibríes y su encantadora pequeñez. Y he usado la espectacular receta del blog DeNikatessen (un poco más elaborada que la original). Los cupcakes estaban deliciosos y han volado con la misma celeridad que los pajaritos que les dan nombre.


{RECETA DE HUMMINGBIRD CUPCAKES}

 INGREDIENTES (Para 10-12 cupcakes)
Para la base:
  • 1 cup (130 gr.) de harina de trigo común
  • ¼ cucharadita (tsp) de bicarbonato sódico
  • ¼ cucharadita (tsp) de canela 
  • ⅛ cucharadita (tsp) de sal
  • 1 huevo mediano
  • ½-⅔ cup (100-135 gr.) de azúcar blanco*
  • ¼ cup (60 ml.) de aceite de girasol
  • ½ cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
  • ⅔ cup (150 gr.) de plátano maduro machacado (aprox. 1 plátano grande )
  • 75 gr. de piña machacada (en mi caso piña de lata en su jugo)
  • ¼ cup (20 gr.) de coco seco rallado
  • ⅓ cup (35 gr.) de nueces pacanas picadas (en mi caso nueces normales)
Para el Whipped Cream Cheese Frosting:
  • 200 gr. de queso tipo Philadelphia
  • 100 gr. de azúcar glas
  • ⅓ cup (80 ml.) de nata para montar (35% m.g.)
  • ½ cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
Para la decoración (opcional)
  • Semillas de amapola o nueces picadas

PREPARACIÓN

1. Precalienta el horno a 175º C, con la rejilla en el centro del horno, y prepara los moldes de papel.

2. Tamiza la harina, la canela, el bicarbonato y la sal en un bol mediano. Reserva.

3. Aplasta con un tenedor el plátano hasta obtener un puré fino. Reserva.


4. Machaca o pica la piña con un tenedor o un cuchillo hasta conseguir trocitos muy pequeños. Reserva la piña junto al jugo que ha soltado al trocearla.


5. En un bol grande, bate el huevo con el azúcar hasta obtener una crema espesa de color pálido (2-3 minutos)




6. Añade el extracto de vainilla y el aceite y continua batiendo hasta que se hayan incorporado.


7. Añade el plátano, la piña (con su zumo), el coco y las nueces. Bate hasta que queden bien distribuidos.




8. Incorpórala la harina a la mezcla con ayuda de una espátula hasta obtener una mezcla homogénea.



9. Con ayuda de una cuchara o manga pastelera, rellena los moldes y hornea durante 18-20 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro del cupcake, éste salga limpio.


10 Saca el molde del horno y deja que repose 5 minutos antes de desmoldar. Después deja que se enfríen sobre una rejilla antes de decorarlos.


11. Para el frosting. Tamiza el azúcar glas.


12. En un bol mediano bate el queso junto con el azúcar a velocidad media-alta, hasta obtener una mezcla cremosa. (1-2 minutos).



13. Añade la nata líquida y extracto de vainilla. Continua batiendo hasta que la crema se vuelva suave y espesa. (2-3 minutos.).


14. Cubre el bol con plástico y mételo en la nevera hasta el momento de decorar los cupcakes.

15. Decora los cupcakes con ayuda de una manga pastelera y espolvorea unas cuantas semillas o nueces sobre el frosting.



NOTAS

*La cantidad de azúcar dependerá del tipo de plátano y piña que utilicemos. Cuanto más dulces sean menos azúcar necesitaremos. 

1. Debido a que los sabores de estos cupcakes son delicados y sutiles es recomendable utilizar aceites muy suaves y descartar los de oliva.

2. El coco, se puede omitir y la piña, si es de lata, es preferible utilizar la que viene en su jugo en vez de en almíbar.

3. Los cupcakes se conservan bien unos días en la nevera.

4. Las semillas de amapola, las compré en la sección "bio" de un supermercado grande. 

martes, 3 de junio de 2014

La salsa de espagueti de Clemenza que no podrás rechazar




"Mi padre le hizo una oferta que no pudo rechazar. [...] Luca Brasi le apuntó a la cabeza y mi padre le dijo que podía elegir entre sus sesos o su firma al pie del contrato."
 Michael Corleone

Aunque hoy en día esta considerada como una de las mejores películas de todos los tiempos y como la mejor de Francis Ford Coppola, el director no siempre estuvo tan seguro de que su obra maestra, El padrino, llegará a cosechar tanto éxito. Prueba de ello es la escena en que Peter Clemenza, uno de los amigos más antiguos de Vitto Corleone  y capitán de la familia, rebela a Michael, el hijo pequeño de Don Vito, su famosa salsa de espagueti de domingo, mientras la prepara para alimentar al grupo de mafiosos que se encuentran reunidos en torno a la mesa, ocupados en la planificación de una fría venganza que desatará la guerra.


Aunque la receta como tal no aparece en el  libro original, Coppola, preocupado por si la película resultaba ser un fracaso, resolvió añadirla argumentando que si efectivamente era un fiasco, al menos la gente que la viera habría aprendido a preparar una buena salsa para espagueti (la suya).

Y la verdad es que lo es. Es una muy buena salsa para espagueti tanto si nos vemos en la tesitura de alimentar a veinte gangsters hambrientos como si la preparamos tan sólo para nuestro propio deleite. La riqueza que le da toda esa carne a la salsa junto a la profundidad que le aporta el vino y la dulce acidez del tomate hace que unos sencillos espaguetis se transformen en algo verdaderamente difícil de rechazar.


Podéis ver la escena de la que hablo en el siguiente vídeo y la receta, ligeramente modificada, a continuación.
"Hey, come over here, kid, learn something. You never know, you might have to cook for 20 guys someday. You see, you start out with a little bit of oil. Then you fry some garlic. Then you throw in some tomatoes, tomato paste, you fry it; ya make sure it doesn't stick. You get it to a boil; you shove in all your sausage and your meatballs; heh…? And a little bit o' wine. An' a little bit o' sugar, and that's my trick." -Clemenza 




{RECETA DE LA SALSA PARA ESPAGUETIS DE CLEMENZA}

INGREDIENTES (Para 4-5 personas de buen comer)
Para las albóndigas*
  • 500 gr de carne picada.*
  • 2 huevos
  • 1/4 de taza de pan rallado*
  • 1 diente de ajo, machacado.
  • 1 cebolla pequeña o media cebolla grande, finamente picada
  • Perejil fresco, picado
  • Un poco de mostaza
  • 1/2 cucharadita de pimentón (opcional)
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra molida
  • Harina o pan rallado (para rebozar)
Para la salsa y los espagueti 
  • 250 gr de salchichas frescas de buena calidad.
  • 1 cebolla
  • 1-2 dientes de ajo
  • Vinagre de Módena
  • Medio vaso de vino tinto
  • 800 gr de tomate entero pelado*
  • 2-3 cucharaditas de azúcar 
  • 1 -2 cucharaditas de albahaca seca (u orégano)
  • Una pizca de tomillo
  • Aceite de oliva (para freir)
  • Un puñado de espagueti

PREPARACIÓN

1. Desmenuza la carne picada y deposítala en un bol. Añade el resto de ingredientes (excepto la harina) y remueve lo justo hasta que todo quede bien integrado.



2.  Con las manos bien limpias, haz bolas de carne del tamaño que prefieras y rebózalas en harina.


3. Cubre el fondo de una sartén grande con aceite y dora las albóndigas y las salchichas. No hace falta que se hagan completamente ya que terminarán de hacerse al añadirlas, más adelante, a la salsa. (Es importante no abarrotar la sartén por qué de lo contrario la carne se cocerá antes de dorarse):




4. En la misma sartén y aceite, para aprovechar el sabor que han dejado las albóndigas y las salchichas, pon a pochar la cebolla a fuego medio alto y cuando comience a dorarse añade el ajo picado y un chorrito de vinagre de Módena. Deja que se integren todos los sabores durante 2-3 minutos.


4. Añade el vino tinto y deja reducir más o menos a la mitad de volumen.


5. Añade el tomate (troceado), el azúcar, la pasta de tomate, una pizca de sal, la pimienta, el tomillo y la albahaca. Remueve bien y deja freír hasta que el aceite comience a separase.



6. Echa las albóndigas y las salchichas sobre el tomate. Deja cocer 10-15 minutos. Prueba la  salsa y rectifica las sal y las especias si fuera necesario.

7. Hierve la pasta en abundante agua salada. Cuando esté lista, reserva medio cazo del agua de cocción y deposita los espaguetis en un bol con un chorrito de aceite de oliva (para que no se peguen). Echa el agua reservada a la sartén donde esta la salsa.

8. Sirve la pasta con las la salsa de tomate, albóndigas y salchichas encima.

FUENTES:
Sabrosía, The Godfather, salsa de espagueti al estilo Coppola
Cocina para urbanitas, Espagueti a la mafiosa


NOTAS

*La receta básica de albóndigas, lleva carne, huevos, perejil, ajo, sal y pan rallado. El resto de ingredientes son completamente opcionales y dependerán del gusto de cada uno. La receta que comparto es sencillamente una de las que a mí más me gustan.

*El pan rallado para la masa de albódigas se suele sustituir habitualmente por semolina o miga de pan mojada en leche.

* Yo utilizo carne picada de ternera pero puedes utilizar una carne mixta de cerdo y ternera. Si te puedes permitir comprar carne picada de calidad, picada por tu carnicero delante de ti, mejor. Pero si no puedes, no pasa nada.

Pasta de tomate. Yo lo compré en una tienda de productos italianos y lo venden también en algunos supermercados aunque no la he visto. También se puede hacer en casa reduciendo el tomate triturado hasta formar una pasta muy espesa. Después se guarda en un recipiente hermético en la nevera y para que se conserve mejor se cubre con aceite. Es un ingrediente totalmente opcional pero muy recomendable ya que intensifica mucho el sabor de la salsa.

*Yo prefiero usar tomate entero pelado ya que le da un toque rústico a la salsa y me gusta encontrar trozos de tomate aún grandes en ella. Pero si no tienes o lo prefieres puedes utilizar tomate triturado sin ningún problema. 




lunes, 2 de junio de 2014

Fideos de arroz chinos con pollo y verduras






En mis primeros años universitarios los fideos de arroz (junto al café con leche, los cereales y la tortilla francesa) formaron una parte muy importante de mi sustento diario. Después fui perfeccionando mi ars culinaria hasta que la cosa degeneró tanto como para crear este blog.

Una de las cualidades que más me atraían entonces de los fideos era la rapidez con la que se hacían, en poco más de 5 minutos estaban listos y además combinaban con todo lo que hubiera en la nevera. A menudo tan solo los acompañaba con salsa de soja, aceite y ajo en polvo, pero mi combinación favorita era, y sigue siendo, esta con pollo y verduras que he ido perfeccionando con el tiempo y es ahora una de las comidas rápidas más reconfortantes que salen de mi cocina.

Para quien nunca los haya probado hay que decir que los fideos son bastante sosos en solitario pero acompañados de verduras, salsas y carnes se transforman en algo exquisito y aportan una textura muy agradable y poco habitual debido a lo finos que son y a la resistencia blanda pero tiesa que oponen al masticar.

Además son ideales para las personas que siguen alguna dieta, personas celiacas, personas hipertensas y para niños y personas mayores ya que son fáciles de digerir, no contienen gluten, ni colesterol y son bajos en sodio y en grasas.




{RECETA DE FIDEOS DE ARROZ CON POLLO Y VERDURAS}

INGREDIENTES
  • Fideos de arroz chinos*
  • 1 zanahoria grande o dos pequeñas
  • 1 cebolleta (o cebolla o 2 chalotas)
  • 2 dietes de ajo
  • 1 Pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 2-3 Filetes de muslo de pollo o 1 pechuga*
  • Salsa de soja
  • Vinagre de módena
  • Sal
  • Sazonador para wok*
  • Ajo en polvo
  • Aceite de oliva 
  • Un chorrito de aceite de sésamo*



PREPARACIÓN

1. Prepara todos los ingredientes antes de comenzar a cocinar. Corta las zanahorias, los pimientos y la cebolla en juliana. Pica finamente el ajo o machácalo. Corta también en tiras el pollo. (Truco: para que las tiras queden más finas, corta por la mitad el pollo y aplastalo un poco dandole golpes con el rodillo)

2. Pon el pollo en un bol aparte y echa sobre el un chorrito de soja y especias al gusto. Reserva.

3. Pon los fideos en un bol o cazuela y cubrelos con agua hirviendo deja que reposen 5-10 minutos o hasta que estén listos. Después cuélalos y echa sobre ellos un poco de aceite de sésamo (o oliva) y ajo en polvo. (Opcional)




4. Pon una sartén o wok a fuego medio alto con 2-3 cucharadas de aceite y dora la cebolleta y el ajo con unas gotas de vinagre de modena.


5. Añade el pollo y cuando comience a tomar color echa un chorrito de salsa de soja. Después añade el brocoli. Cuando el pollo esté listo apártalo a un plato.


"Empieza siempre con una cazuela más grande de lo que crees que necesitas" dijo Julia Child. Bien, yo no lo hice y tuve que cambiar de sartén.

6. Saltea los pimientos y la zanahoria en la sartén con un poco de aceite. Cuando comiencen a hacerse añade un poco de agua (2 cucharadas aprox).


7. Cuando los pimientos y zanahoria estén tiernos añade el pollo a los pimientos y remueve para que se mezcle todo bien. Prueba y rectifica la sal, la soja o las especias si fuera necesario.


8. Sirve el pollo sobre los fideos. Y decora con cebolleta cruda y perejil.




NOTAS

* Sobre los fideos de arroz chinos: en españa son fáciles de encontrar y se venden en la sección de comida de supermercados grandes y en tiendas de alimentación oriental. 

*Sazonador para wok: yo utilizó el sazonador "stir-fry" que compré en el Lidl en una de las semanas orientales. Pero podeís utilizar el sazonador que más os guste o bien omitirlo.

*El aceite de sésamo, al igual que los fideos, es fácil de encontrar en grandes superficies y tiendas de alimentación oriental. También es completamentamente opcional aunque su sabor tostado combina muy bien con los fideos.

*Yo prefiero utilizar filetes de muslo de pollo porque quedán más jugosos al saltearlos. Y si no teneis pollo o preferís otra carne podeís utilizar la que más os guste como: ternera, cerdo, gambas, pavo... sin cambiar más que los tiempos de salteado. Lo mismo se aplica a las verduras.