viernes, 8 de mayo de 2015

Pollo satay tailandés con salsa picante de cacahuete. O elogio a un palo.





No sé si mucha gente es consciente de que cuando Arquimides dijo aquello de "dadme un punto de apoyo y moveré el mundo" se refería a que lo movería con un simple palo. Palanca lo llaman, pero no deja de ser un palo. ¿Sabía el niño del anuncio esto? ¿Era en esto en lo que pensaba cuando casi revienta de alegría cuando le regalaron el suyo? Nunca lo sabremos. 



Lo que sí sabemos es que damos por hecho los palos como damos por hecho los montes y las montañas. Parece que no nos interesan un rábano y sin embargo cada cada vez que alguien inventa algo ensartado en un palo el mundo enloquece. Primero las armas, la escoba y la fregona, después los caramelos  con palito, las piruletas de corazón, las gildas, las aceitunas con palillo de los martinis, los cake pops, los helados y por supuesto los pinchos morunos. Ahora esa locura de los palos para selfie. 



No parece haber nada ajeno a ser mejorado pinchándolo con un palo. Hasta los insultos mejoran en rotundidad cuando los pinchas con el "y una mierda pinchada en un palo".

Yo juraría que la misma carne de un pincho moruno ingerida sin pringarse ni siquiera un poco las manos ni mordisquearla cual castor pierde parte de su sabor y de su encanto. Puede que objetivamente la carne sea la misma pero forma parte del plato en sí y de la experiencia que se tiene del mismo todo el ritual que lo rodea.

Existen muchos rituales de este tipo en torno a la comida. El más claro quizá es el caso del chupa chups que no deja de ser un caramelo ensartado en un palo pero que, en realidad, es un caramelo que se come de manera muy distinta a los demás, pues el hecho de que venga con un palo permite sacárselo de la boca y comerlo más pausadamente además de ser un elemento lúdico que nos da licencia para jugar con la comida. 

Las oreos son otro ejemplo clásico de cuando el ritual es tan importante como el alimento en si. O ¿acaso no tienes tú una teoría de como se come correctamente una oreo? Puede que la abras en dos, puede que no, puede que la untes en leche, puede que no, puede que te la comas sin más (¿ pero cómo se te ocurre?).

¿Acaso sabe la coronita mejor por poner un limón en la boca de la botella? Seguramente no. ¿Es necesario? bueno sino no sería una coronita ¿verdad? .Y ¿qué decir de esta persona?, en serio, ¿qué le pasa?.


Tenemos muchas más opiniones sobre la correcta ingestión de la comida de las que pensamos. Yo al menos tengo un millón y además tengo una bastante clara. Cuando esta permitido comer con las manos, hay que comer con las manos. Y si la receta dice que debes pinchar la carne en un palo, debes pinchar la carne en un palo. Nada malo puede ocurrir si lo haces. Al contrario todo serán elogios y fiestas y banderines. Porque las el ser humano capaz de resistirse a una brocheta de pollo está aún por nacer.

El pollo satay es un aperitivo clásico y exquisito de la comida callejera de Indonesia y de otros países del Sureste Asiático. La carne, que también puede ser de cerdo, ternera, marisco etc, es marinada, espetada en pinchos de bambú y asada a la parrilla. Se suele servir con salsa de cacahuete y verduras. 

Esta versión de pollo satay que comparto hoy es una variante tailandesa del satay clásico. La he adaptado de distintas recetas como la de Rasa Malasya. Decidí hacer la versión tailandesa para dar otras salidas a la pasta de curry rojo que siempre tengo en casa desde que que descubrí el pollo al curry rojo. Creo que aún le haré algunas mejoras más a la receta pero como ha sido un éxito rotundo cada vez que la he hecho, hasta el punto de que nunca parece haber brochetas suficientes para todos, he decidido compartirla para que también vosotros podáis probarla. 

La salsa de cacahuete, por otro lado, merecería un capítulo aparte. Solo diré que un aficionado al cacahuete no debería morir sin probarla. Yo he descubierto además que me gusta más con el arroz que con el pollo. De hecho me gusta tanto con arroz que puede que pronto comparta algún invento con los dos. Tiempo al tiempo.

Espero que lo probéis y os guste tanto como a nosotros. Y si creéis que podéis mejorar la receta de alguna manera, o haceis el Satay de otra manera, no dudéis en contactar conmigo esteré encantada de aprender. 





{RECETA DE POLLO SATAY CON SALSA DE CACAHUETE}

INGREDIENTES
Para el pollo marinado
  • 180 ml de leche de coco (o de yogur) 
  • 1 cucharada (tbsp) de jengibre fresco rallado
  • 2 ajos machacados
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharada (tbsp) de pasta de curry rojo*
  • 1 cucharada (tbsp) de salsa de pescado*
  • 1 cucharada de aceite de sésamo (opcional)*
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de sirope de agave (o azúcar moreno o miel)
  • El zumo de dos limas
  • 3-4 Pechugas o muslos de pollo cortado en tiras grandes
Para la salsa de cacahuete
  • 1/2 taza (125 gr) de mantequilla de cacahuete
  • 3/4 de taza (180 ml) de leche de coco
  • Zumo de una lima
  • 1 tbsp de pasta de curry rojo (2 si te gusta el picante)
  • 1 diente de ajo macahacado
  • 1 cucharada de azúcar moreno (o sirope de agave, o miel)
  • 1 cucharada de kecap manis (salsa de soja dulce o normal)
  • Sal (al gusto)
  • Agua (opcional)
  • Cilantro, albahaca o perejil


ELABORACIÓN


1. Prepara todos los ingredientes del marinado y mezclalos en un bol.





2. Echa el pollo dentro del marinado y remueve bien. Tapa el bol con film transparente y deja que repose en la nevera durante todo la noche o 24 horas. Si tienes mucha prisa, lo mínimo serán 2 horas.


3. Si vas a cocinar el pollo a la brasa, pon en remojo los palillos 10 minutos antes para evitar que se quemen.

4. Monta los pinchos ensartando las tiras de pollo, primero por uno de los extremos, seguido del centro y del otro extremo de forma que recuerden a un acordeón. Es importante hacerlo así para evitar qye se desmonten una vez cocinados. Descarta el marinado sobrante.




5. En una sartén antiadherente con un poco de aceite (o si tienes en una barbacoa mejor) y a fuego medio alto cocina los pinchos por los cuatro costados durante 5-10 minutos o hasta que todos los lados se hayan dorado bien y el pollo esté hecho. (Puedes hacerlos también al horno)


6. Para la salsa de cacahuete. La puedes preparar con días de antelación o mientras se hace el pollo. Para ello vierte todos los ingredientes excepto las hierbas frescas (si las utilizas) sobre una cazuela y cocina a fuego medio hasta que empiece a hervir. Prueba la sazón y haz los ajustes que creas convenientes. (Yo añadíi algo más de agua y de leche de coco para suavizarla un poco). Yo añadí albahaca fresca en hoja al final para dar a la salsa algo más de color y de frescor. Es totalmente opcional y puedes sustituirla por cilantro por ejemplo.










NOTAS

1. La pasta de curry rojo, salsa de pescado y el aceite de sésamo se encuentran con facilidad en tiendas especializadas en alimentación oriental. También en la sección internacional de algunos supermercados grandes o en internet. También lo puedes hacer en casa (instrucciones de cómo hacerlo abajo en la sección de notas) aunque para estas cantidades no muy rentable además de que es bastante más didicil encontrar los ingredientes que la pasta en sí. Si no tienes ni quieres comprarla ni hacerla, puedes sustituirla por 3 chalotas hechas puré, hierva limonerao lemongrass si tienes y/o curry en polvo.

2. Puedes hacer tu propia mantequilla de cacahuete casera con tan solo unos cacahuetes tostados y algo de aciete y sal. Puedes ver la receta que tengo en el blog pinchando aquí.






FUENTES
1. Food Network, Chicken satay with peanut sauce
2. Chow, Chicken satay with spicy peanut sauce
3. Rasa Malasya, Peanut sauce
4. Rasa Malsya, Thai chicken sate