miércoles, 7 de enero de 2015

Cómo hacer tortillas mexicanas de harina de trigo caseras, paso a paso





Soy consciente de  que la comida mexicana no es patrimonio de la humanidad solo por sus fajitas, nachos, tacos y burritos pero cuando voy a un restaurante mexicano, cosa que no sucede muy a menudo, es para comer una o varias de estas pendejadas. Recuerdo perfectamente lo que pedí la última vez que estuve en un uno: fajitas de pollo. Me sirvieron un pollo con verduras hervido con la mayor sencillez posible acompañado de un fila de pequeñas tortitas de harina. Recuerdo que pense que aquello no presagiaba nada bueno y cómo instantes después, tras rellenar una pequeña tortilla templada y suave, rellenarla y masticarla, cambie de opinión al instante. Cierto es que tenía hambre, pero aquello estaba muy por encima de mis expectativas, estaba delicioso. Creo que fue ya por la tercera fajita cuando me vino la revelación, las tortillas marcaban toda la diferencia. Eran suaves, ligeras, esponjosas y elásticas y estaban tan sabrosas que apenas si necesitaban el relleno del pollo. Llegué entonces a una segunda conclusión, las tortillas que suelo comprar en el super empaquetadas, aunque prácticas, son en realidad una autentica mierda seca e insípida. 



Unos días después de mi experiencia en el mexicano empecé mi búsqueda de la mejor receta para hacer tortillas de harina de trigo caseras. La suerte del principiante quiso que las primeras me salieran bastante bien, lo suficiente para animarme a seguir intentándolo. Las segundas, sin embargo, fueron un churro, me envalentoné, agregué todo el agua de golpe y la masa quedo ingobernable. Las terceras, no estaban mal pero demasiado secas. A la cuarta empezó la remontada, porque salieron mejor que las primeras... y hasta hoy porque, aunque aún no he terminado mi búsqueda de la mejor receta, creo que esta es chingona y merece un reconocimiento, además son bastante, bastante, mejores que las empaquetadas.

Esta no es una receta complicada, es más bien de panarra nivel parvulario, pero requiere su práctica. Lo más complicado es dar forma redonda a las tortitas porque al principio, no lo dudes ni por un momento, te saldrán engendros como esté: 

Demostración de todas las cosas que pueden salir mal la primera vez que intentas hacer una tortilla redonda.

...O peores. Tampoco hay que preocuparse en exceso por su apariencia porque, como decía la abuela mexicana de esta señora, "no tienen que estar redondas porque al cabo no van a entrar rodando"

Además, cuando las probéis el aspecto será la última cosa en que os importe. Serán vuestras tortillas y todo el mundo sabe de las propiedades curativas de la comida echa por uno mismo que se come con las manos, envuelta en una tortilla.


No en vano fue en hacer fajitas en lo que pensó Ross cuando se enteró, de una manera algo violenta, de que Rachel y Joey estaban saliendo. Estoy bien, repite el pobre hombre con una voz inquietantemente aguda, estoy bien. Estaba al borde de la histeria:
"Ross - Todo esta saliendo bien. Yo y Charlie, vostros dos... ¿sabéis lo que deberíamos hacer?
Rachel -¿Calmarnos?
Ross -No, deberíamos cenar todos juntos. Sí, lo haremos mañana por la noche. ¡Cocinaré yo!
Joey -¿No crees eso seria un poco raro?
Ross -¿Raro? ¿Qué es raro? Lo único raro sería que a alguien no le gustara la comida mexicana porque voy a hacer ¡¡FAJITAS!!"



Espero que os gusten. Y si alguno de vosotros tiene alguna sugerencia que hacer sobre la receta estaré encantada de escucharla.

Ándale a hacer tortillas todo el mundo.





{RECETA DE TORTILLAS MEXICANAS CASERAS}

INGREDIENTES

  • 2 tazas (250 gr) de harina
  • 1/2 cucharadita (tsp) de sal
  • 1/2 tsp de levadura química (opcional)
  • 3/4 taza (180 ml) de agua, tibia.
  • 45 gr de manteca de cerdo (mejor vegetal) o mantequilla
  • Aceite

ELABORACIÓN

1. Mezcla en un bol grande la harina, la sal y la levadura.




3. Añade la manteca y desmenuzala con las yemoas de los dedos hasta formar una especie de crumble o migas.





3. Vierte el agua, poco a poco, mezclando con un tenedor con las manos tras cada adicción (puede que no sea necesario añadir todo el agua, lo sabrás si la harina deja de absorver el agua fácilmente y la masa comienza a ser demasiado pegajosa) cuando el agua y la harina estén integradas, formarán una masa rugosa y húmeda que se pegará ligeramente a las manos.


4. Enharina la mesa de trabajo con un poco de harina y amasa con las manos hasta formar una bola suave y húmeda. (Si dispones de tiempo amasa durante un buen rato para conseguir unas tortitas más esponjosas) Deja reposar 20-30 minutos tapada con film transparente o un paño limpio.


4.  Pasado el  tiempo de reposo, divide la masa en, por ejemplo, 8 partes iguales para hacer tortillas de tamaño medio.


5. Aceita (me han dicho que enharinarla es una mejor opción para que las totillas no queden duras) la superficie de la mesa de trabajo y apoya la bola sobre ella. Después coloca la palma de la mano sobre la masa y muevela en movimientos circulares ejerciendo presión hacia abajo para bolear la masa. Cuando tengas ya todas las tortillas bien formadas deja que reposen 10 minutos más tapadas con papel film aceitado para que no se seque la superficie.




6. Con un rodillo, aplana cada bola, del centro hacia afuera y rotando la tortilla de vez en cuando hasta obtener una masa fina y redondeada. (Al principio no será fácil hacerlas con forma redonda pero practicando conseguirás hacerlas al menos ovaladas :) )








7. Calienta una sartén antihaderente (sin o con muy poco aceite) a fuego medio-alto. Haz cada tortilla al rededor de 1 minuto por cada lado. Sabrás que comiezán a hacerse cuando comiencen a salir burbujas en la parte superior. Al darles la vuelta aplasta ligeramente las tortillas con un trapo o con una espatula para que toda la superficie este en contacto con la sartén (en ningun caso lo hagas con las manos o te quemarás con el vapor.) A no ser que quieras hacer tortillas crujientes no es recomendable tenerlas demasiado tiempo en la sartén por que se secarán y endurecerán.


8. A medida que se vayan haciendo las tortillas colocalas una encima de la otra, tapadas con un trapo limpio para que no pierdan el calor. (Si dispones de un tortillero metelas en el mejor)




NOTAS


1. He comprobado que con manteca las tortillas quedan más suaves y elásticas que con aceite y con mantequilla. Sin embargo, el sabor es algo más dulce y más suave con mantequilla.

2. Guarda las tortillas que sobren en una bolsa hermética de congelado para el día siguiente.



FUENTES

1. French Press, Homemade Flour Tortillas
2. Rockin Robin's Cooking Mexican Recipes, How To Make Tortillas From Scratch
3. Youtube, How to make homemade flour tortillas.