miércoles, 11 de febrero de 2015

Recetas imprescindibles I: Compota de manzana para postres




La compota de manzana es un simple puré de manzana hervida que todo el mundo sabe hacer pero que prácticamente nadie que conserve los dientes hace. Yo solía ser una de estas personas, de las que piensan que una de las ventajas de hacerse mayor es no tener que comer nunca más potitos de bebé, ni nada que se le parezca, hasta que descubrí que la compota, además de no ser tan aburrida como pensaba, es un excelente sustituto del huevo y del aceite en muchos postres.

Cuando comencé a usar compota para hacer muffins de desayuno más ligeros o éstos bizcochitos all-bran style que me encantan solía comprarla ya hecha. Eso fue hasta que un buen día recibí un obsequio en forma de dos bolsas cargadas de manzanas con la indicación "son para hacer compota". Como soy obediente lo hice y después de aquello jamás la he vuelto a comprar por muchas razones:

  • Las habilidades necesarias para hacer compota son mínimas. De hecho no parece haber muchas cosas menos complicadas de hacer que esta y es casi imposible que salga mal.
  • Control de calidad de los ingredientes personalizado 
  • Ahorro de capital importante.
  • Posibilidad de hacer una versión sin azúcar, casi inexistente en el mercado.
  • Posibilidad de añadir ingredientes adicionales como especias etc.

La receta de compota que comparto a continuación es la receta más básica que pueda haber porque está pensada para su uso en la repostería, si quieres comerla con cuchara te sugiero que añadas algún ingrediente adicional. También es habitual consumir la compota en platos de carne como el cerdo, con helado, con yogur o como ingrediente secreto de algún smoothie que ya veré si comparto algún día ;).

Espero que os guste.



{RECETA COMPOTA DE MANZANA BÁSICA}

INGREDIENTES
  • 2 kg. de manzanas*
  • 1 taza (250 ml.) de agua mineral
  • 1 cucharadita de zumo de limón
Aditivos opcionales:
  • 50 gr de azúcar blanco o moreno**
  • 1 cucharadita de canela en polvo o una rama de canela
  • Una vaina de vainilla


ELABORACIÓN

1. Pela, descorazona y trocea las manzanas en trozos pequeños.






2. Pon las manzanas troceadas en una cazuela con el agua y el zumo de limón. (Si optas por añadir algún ingrediente opcional añádelo también ahora) 


3. Tapa la cazuela y cuece, a fuego medio, durante 30-40 minutos o hasta que las manzanas estén blandas. Retira del fuego.



4. Bate el puré de manzana con la batidora para obtener un puré de textura fina o bien pásalo por el pasapurés para una textura más rústica. Conserva en la nevera en un recipiente cerrado 3-4 días congélalo para que dure hasta 6 meses.



NOTAS

*Las variedades de manzana más idóneas para hacer compota son: Gala, Golden, Pink Lady, Reineta, Roma, Granny Smith, McIntosh o Fuji. Aunque puedes hacerla con la variedad que más te guste, la que tengas a mano o una combinación de ambas. En caso de querer hacer una compota sin añadir ningún tipo de endulzante es mejor optar por las variedades que son naturalemente más dulces.

** La cantidad de azúcar indicada es solamente orientativa. Puedes ajustarla a tus gustos o necesidades. En caso de hacer la compota para utilizarla como sustituto del huevo o del aceite en recetas de postres es mejor no añadir ni azúcar ni ningún ingrediente extra para no alterar la receta del postre en cuestión en exceso.


FUENTES

1. Denikatessen, Compota de manzana (applesauce).