domingo, 13 de julio de 2014

Huevos con jamón en Cocotte




Parece una tonteria meter un huevo en un taza con nata y jamón y hornearlo, pero se te tiene que ocurrir y a mi nunca se me había ocurrido hasta que vi a Ferrán Adría cocinandolos en youtube. Y vaya un descubrimiento que fue. Me gustaron tanto que comence a hacerlos como si no hubiera un mañana, hasta dar con la técnica perfecta para conseguir una clara aterciopelada y cremosa cuajada junto a la nata y una yema lo más líquida posible. Porque cuando se consigue, estos huevos son la perfección en persona. Ideales para un lento desayuno de domingo o para darse un homenaje a cualquier otra hora del día.

Su nombre,  huevos en cocotte, proviene de las cazuelas de hierro fundido en las que se preparaban tradicionalemente. Pero como no todo el mundo dispone de ellas, es habitual cocinarlos en cazuelas o tazas de cerámica o de barro. En este caso también se los conoce como huevos al plato o a la cazuela.

Se pueden comer solos o con casi cualquier tipo de guarnición y la cantidad de variaciones que se pueden hacer con ellos tiene como único límite la imaginación. De hecho es una estupenda manera de aprovechar las sobras de comida. Eso sí, cuaquiera que sea la guarnición escogida, el pan nunca debe faltar. El pan, en este plato es esencial.

Os dejo la receta, espero que los probéis y que os gusten tanto como a mi.


{RECETA DE HUEVOS EN COCOTTE}

INGREDIENTES (para una persona)
  • 1 huevo 
  • 4-5 cucharadas de nata para montar*
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva o mantequilla, para pincelar
  • Una loncha de jamón ibérico (O champiñones salteados, puerro, bacon, tomate, esparragos, queso, salmón ahumado...)

PREPARACIÓN

1. Precalienta el horno a 200ºC.

2. Pincela una taza, cocotte o recipiente de tamaño similar apto para horno con aceite o mantequilla.

3. Cubre el fondo del recipiente con el jamón cortado en tiras.


4. Echa una o dos cucharadas de nata sobre el jamón.



5. Rompe el huevo y colócalo sobre la nata con cuidado de que no se rompa. Echa una pizca de sal sobre el huevo


6. Añade una o dos cucharadas más de nata y una pizca de pimienta negra molida.

7. Baja la temperatura del horno a 180ºC y hornea durante el tiempo necesario para que la clara se cuaje y la yema  quede líquida (10-15 minutos).

8. Sirve directamente del horno y con pan tostado.


NOTAS

1. Mi experiencia dice que la nata cuanto más espesa, mejor resultado da. Tambiés se puede sustituir por Crème fraîche.

2. Si no consigues que la yema quede tan liquida como desearías separa la yema de la clara antes de meter en el horno y añade la yema  a mitad de cocción.