martes, 11 de noviembre de 2014

Quinoa a lo Kandinski con verduras asadas y granada








Esta de moda la quinoa, como la barba, los iphones y los leggins (mallas de toda la vida). El pseudocereal es más cool entre los hipsters que la máquina de escribir, el mostacho y la polaroid juntas y se han inventado más recetas con ella en estos últimos años que canciones sobre amor (me he pasado, pero se entiende). A pesar de ello a mi me gusta. A pesar de que este a precio de oro y de que comience a ser cansino escuchar a gente predicar sobre sus bondades infinitas. 


La verdad es que razones no le faltan al pseudocereal para estar en la cresta de la ola. Como ya comenté en la entrada sobre las hamburguesas de quinoa, nutricionalemente hablando, es una de las mejores cosas que puedes llevarte a la boca.  La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) le dedicó el año pasado entero y llegó a afirmar que: “La Quínoa posee el balance de proteínas y nutrientes más cercano al ideal de alimento para el ser humano”. La quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, aporta 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y 6 gramos de grasa en su mayoría insaturadas. Ácidos omega 6, omega 3, potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc, vitaminas del complejo B en cantidades apreciables y vitamina E con función antioxidante. (Vitonica) Lo tiene todo.


Pero uno no come solamente para no morirse, también lo hace para disfrutar y no querer morirse. Y por eso es importante añadir alegría, color y sabor al cocinarla porque al igual que el arroz y la pasta la quinoa es algo insípida en solitario. Y en mi opinión no hay mejor manera animar este pseudocereal que añadiendo verduras de temporada asadas o salteadas. Tantas como para que el resultado final parezca un plato hecho por el mismísimo Kandinski de todo el revoltijo de colores que contiene. 

A esta categoría pertenece la receta que comparto hoy. Es la manera en que más me gusta y aunque normalmente suelo hacerla con verduras salteadas, merece la pena tomarse la molestia de encender el horno y asar las verduras porque el sabor que se consigue de esta manera es insuperable. Especialmente si hablamos de calabaza y de pimientos, que sudan y se secan hasta comprimirse en su propia esencia.

Esta vez he intentado mantener la cosa sencilla y saludable pero si no es que eres vegetariano o tu condición te lo impide, no descartes añadir algo más de color con carnes como el pollo, pavo en tiras, bacón o chorizo, sí chorizo. Estoy convencida de que no hay alma humana capaz de no rendirse a la quinoa tras probar este plato, al sentir que los granos -no demasiado cocidos- crujen y explotan entre los dientes junto al sabor tostado de las verduras y el frescor y acidez de las granadas y del perejil. Ains, Morfeo debe haberla probado.

Y si te dijera que la comida sana puede saber increíblemente bien.


Espero que vosotros también lo probéis, no me cabe la menor duda de que os gustará.





{RECETA DE QUINOA CON VERDURAS ASADAS}

INGREDIENTES (Para 5-6 personas)
  • 1 taza de quinoa (3 tazas de quinoa cocida)
  • 1 rodaja de calabaza
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1-2 cebollas moradas
  • 1-2 dientes de ajo
  • Media granada
  • Sazonador stir-fry (o mezcla de especias que más os guste)
  • Perejil fresco picado
  • Aceite de oliva
  • Salsa de soja
  • Sal y pimienta
  • Semillas de sésamo (opcional)
  • Aceite de sésamo (opcional)


ELABORACIÓN

1. Cuece la quinoa. Lava la quinoa bien antes de ponerla a cocer para eliminar el sabor amargo de la saponina que suele tener en la superficie del grano. Para ello colócala sobre un colador y bajo el chorro de agua unos minutos moviendo los granos con las manos. Al principio saldrá una especie de espuma, sabrás que esta suficientemente limpia cuando la espuma desaparezca. Echa la quinoa en una cazuela con un poco de aceite y tuesta unos minutos (opcional). Añade el agua (dos partes de agua por una de quinoa) y cuando rompa a hervir baja el fuego y tapa la cazuela. Deja cocinar hasta que el agua se haya evaporado. Reserva. (Puedes preparar la quinoa con días de antelación de manera que el día en que quieras hacer este plato solo tengas que asar las verduras y calentarla)

2. Precalienta el horno a 190ºC. Corta las cebolla en juliana y la calabaza (sin piel y sin pulpa) y los pimientos en dados pequeños.


3. Coloca las verduras sobre una bandeja de horno cubierta de papel de hornear. Riega las verduras con un poco de aceite y sazona con sal, pimienta y especias.



4. Hornea las verduras hasta que estén tiernas y comiencen a dorarse 15-20 minutos


5. Calienta un chorrito de aceite en una sartén y dora los ajos picados o machacados. Cuando estén dorados añade la quinoa remueve y aparta del fuego.



6. Incorpora las verduras a la quinoa y mezcla hasta que queden bien distribuidas. Añade salsa de soja al gusto y sazona también al gusto.


7. Emplata y decora con perejil fresco picado, granos de granada y semillas de sésamo. Echa un poco de aceite de sésamo sobre la quinoa.

8. Sirve caliente o frio. (Yo lo he acompañado con una salsa tzatziki y limón pero no es necesario)



FUENTES

1. Vitonica.com, todo sobre la quinoa
2. Deliciously Ella, Roasted squash and pine nut quinoa