martes, 25 de marzo de 2014

Los huevos revueltos perfectos de Heston Blumenthal





Si hacer un huevo frito está tirado, hacer un huevo revuelto debería estarlo más. Pero la cosa es más complicada de lo que parece. 

Mucha gente cree que los huevos revueltos son una tortilla revuelta, no es así.

No siempre hago huevos revueltos. Pero
cuando los hago es porque he jodido mi tortilla.

La clave de unos huevos revueltos perfectos reside en su cremosidad. Y para conseguirla es imprescindible cocinarlos a fuego lento removiéndolos constantemente y con cariño. Otra manera habitual de incrementar su cremosidad es añadirles mantequilla, nata y/o leche.

Ahora bien, si lo que quieres es elevar a la máxima potencia la cremosidad de tus huevos, esta es tu receta. 
Tanto es así que llamarlos huevos revueltos es casi un disparate. Así los llama Heston, y no voy a discutir con el chef, aunque personalmente opino que de lo que estamos hablando es de una pura crema de huevo.

Esta es la receta más sencilla de todas las que he hecho de Heston Blumenthal. Y además, asombrosamente, ni siquiera es necesario utilizar el termómetro en ella. La única complicación que puede surgir es que se te canse el brazo de tanto revolver o que se te queme la mantequilla (en caso de que te  animes a hacer la mantequilla dorada). Pero eso, no pasará.




{RECETA DE HUEVOS REVUELTOS PERFECTOS DE HESTON}


INGREDIENTES
  • 350 gr de huevos (aproximadamente 7 huevos grandes)
  • 25 ml de leche entera
  • 20 ml de nata
  • 20 gr de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • Pimienta negra molida
  • Vinagre de jerez (para sazonar)
  • 40-50 gr de Mantequilla para hacer mantequilla dorada o Beurre noisette*

PREPARACIÓN

1. Preparamos la mantequilla dorada o Beurre noisette. Para ello derretimos mantequilla a fuego lento en una sartén o cacerola removiendo constantemente. Cuando la empiece a dorarse, con cuidado de que no se nos queme, la apartamos del fuego y la colamos con un filtro de café o colador fino para eliminar las partículas sólidas. Reservamos.



2. Para los huevos revueltos. Con ayuda de un tenedor batimos los huevos con la leche la mantequilla y la nata y sazonamos con sal y pimienta.



3. Ponemos el bol al baño María y cocinamos muy lentamente durante 15-20 minutos, removiendo constantemente. Los huevos irán espesándose poco a poco hasta cuajarse y adquirir una textura muy cremosa. Hay que tener paciencia.



4. Emplatamos y regamos los huevos revueltos con unas gotas de vinagre y un poquito de beurre noisette. Yo los he aromatizado con cebollino picado y Heston los acompaña de salmón ahumado. Realmente las opciones son innumerables.




NOTAS
1. La mantequilla dorada se conserva en un recipiente hermético y en el frigorífico. También se puede congelar. La podemos utilizar para dar un toque extra de sabor en cantidad de recetas tanto dulces como saladas.





VIDEO DEMOSTRACIÓN DE HESTON BLUMENTHAL