martes, 16 de septiembre de 2014

Tamagoyaki o rollitos de huevo japoneses, con verduras y versión zebra





Todo el mundo tiene más o menos claro que para hacer tortilla hay que romper huevos, ahora bien, a partir de ahí se extiende el reino del caos. Todo el mundo tiene su propia receta de tortilla, todo el mundo sabe hacer la mejor del mundo, la madre de todo el mundo hace la tortilla mejor del universo, todo el mundo tiene el secreto. Y es que como dijo una abuela, muchos han muerto sin probar una chuleta pero ninguno sin probar una tortilla, a lo que yo añadiría, y sin opinar al respecto.

Lo cierto es que hay que ser muy asno para hacer una mala tortilla y la prueba es que los humanos llevan haciendo tortillas en todos los países probablemente desde la prehistoria. Más allá de la clásica tortilla de huevos batidos cuajados en una sartén, también conocida como huevos revueltos cuando sale mal, están otras tortillas más sofisticadas y con nombre propio como la elegante tortilla francesa, la adorada tortilla de patata, la frittata italiana, la aromática kookoo sabzi iraní y por supuesto la tortilla enrollada de japón o el tamagoyaki.


El tamagoyaki parece el sueño húmedo de Ursus Wehrli hecho tortilla. Ya que Wehrli es un artista suizo obsesionado con la limpieza y el orden que se dedica a ordenar todo lo que ve y a dejar constancia de ello.


Ha ordenado a Van Gogh, a Picasso, a Magritt, a Jackson Pollock, un parquin de coches por colores, un sopa de letras... Me cuesta imaginarlo comiendo unos huevos revueltos pero creo que estaría más que satisfecho con la tortilla japonesa, la más ordenada del planeta. Esta tortilla es una elaboración a base de huevo, salsa de soja, caldo dashi, mirin u otros condimentos que se suele cocinar en sartenes rectangulares de cobre y se sirve tanto en el desayuno, como en las tradicionales bandejas bentō o en los Sushi Bars. En estos suele ser el plato más barato del menú y no muy rentable ya que elaborarlo lleva un tiempo considerable. He aquí un maestro del tamagoyaki en plena acción:




Y como no podía ser de otra manera en este mundo lleno de cerebros pensantes, visto el problema hecha la máquina. He aquí una de ellas:



Es muy posible que como yo no seas dueño de una sartén rectangular para tamagoyaki, y tampoco estés dispuesto a comprarte una para la tontería, pero no pasa nada, porque una sartén redonda antihaderente hará su función a las mil maravillas y disfrutarás de tus deliciosos rollitos de huevo como el que más.


No es la tortilla más fácil del mundo pero tampoco es tan complicada como su apariencia invita a pensar. Solamente hay que atenderla bien y no tener manos de cartón para enrollar. Su sabor es ligeramente dulce gracias al mirin y algo más fuerte que el de una tortilla al uso gracias a la soja. Es muy portable, perfecta para llevar en un tupper. se puede comer tanto fría como templada y a los niños les encantará.




{RECETA DE TAMAGOYAKI}

INGREDIENTES
  • 3 huevos
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de salsa de soja
  • 1 cucharada de mirin (o 1/4 cucharadita de azúcar)*
  • 3 cucharadas de caldo dashi (opcional)
  • 1 cucharadita de aceite
Condimentos
  • 1 cucharada de zanahoria picada
  • 1 cucharada de pimiento rojo picado (en mi caso piquillo)
  • 1-2 cucharadas de espinacas frescas picadas
  • 1 lámina de alga nori troceada**
  • Otros condimentos posibles: Chalota/cebolleta picada, jamón picado, queso, salmón...

PREPARACIÓN

1. Bate los huevos con unos palillos o un tenedor y procurando añadir la menor cantidad de aire posible. Añade la sal, la salsa de soja, el mirin y el caldo (yo no he usado caldo). Mezcla de nuevo.



2. Cuela la mezcla de huevo para eliminar la chalaza y posibles imperfecciones (opcional)



3. Añade las verduras en caso de querer hacer la tortilla con verduras.


4. Calienta una sartén a fuego medio alto, pincelada con aceite

5. Cuando el aceite esté calienta echa un cazo de mezcla en la sartén y extiende hasta formar una capa fina que cubra todo el fondo de la sartén. (Similar a la de un crep). Para hacer los rollitos zebra echa sobre la capa de tortilla algunos trocitos del alga y continua haciéndolo durante el proceso.


6. Cuando en huevo este medio hecho cuajado, comienza a enrollar la tortilla con ayuda de una espátula. Mueve con cuidado el rollo hacia el centro de la sartén y continua añadiendo pequeñas cantitades de mezcla a uno de los lados y enrollando. Si ves que se forman burbujas en la tortilla rompelas pinchándolas con los palillos.


7. Saca el rollo de huevo a un plato y deja templar antes de cortarlo. Una vez templado o frió, córtalo en 6 partes iguales. (Si el rollo no ha salido muy redondo, o si quieres darle forma cuadrada, se puede moldear con ayuda de una esterilla)

8. Sirve.



NOTAS

* El mirin es un vino dulce de arroz japonés. Es un condimento indispensable de la cocina nipona que por su uso se podría decir que es el equivalente de nuestro vino de cocina. Se puede encontrar en supermercados orientales o en grandes supermercados en la sección de comida internacional y suele venderse en botellas de tamaño generoso, de litro o litro y medio. Yo lo encontré a un precio bastante económico en el macro. Para esta receta se puede sustituir por sake, vino blanco, jerez o ron blanco con azúcar o siplemente por azúcar.

** El alga nori es el alga que se utiliza para preparar el sushi. Es de color verde oscuro casi negro y su sabor es marino e intenso. Se vende en láminas secas en supermercados especializados en comida oriental y en cada vez más supermercados en la sección internacional.

1. Más sobre Wehrli:





FUENTES

1. Eugenie Kitche, Egg rolls.
2. Restaurantejaponesyoshi.es, tamagoyaki.
3. Taringa, tamagoyaki