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jueves, 16 de abril de 2015

Cupcakes de limón y merengue rellenos de lemon curd. Los favoritos de Martha Stewart.




Opino que no hay suficientes pasteles de limón y merengue a mi alrededor. Es más difícil encontrar uno cerca de casa que a Wally en un partido del Athletic en San Mamés. Me parece intolerable. La gente debería saber de la existencia de uno de los mejores pasteles jamás creados porque si no fue para comer pasteles, entonces ¿a qué vinimos?. 

Mi historia de amor con este maravilloso pastel inglés comenzó cuando terminé de ver la película "Toast" sobre la vida del chef inglés Nigel Slater. En la película un prepúber Slater se esforzaba fracaso tras fracaso en mejorar la receta de "lemon meringue pie" de su madrastra, el favorito del lazo de unión entre ambos, su padre. 


Yo jamás había probado uno y terminé la película con la sensación de que si no hacia uno reventaría. Así que como no soy nada caprichosa, lo hice. Y tuve tantos problemas con el merengue, y se me cruzo tanto el asunto que me vi forzada a alejarme de el, respirar hondo y meditar durante unos años hasta querer internarlo de nuevo. El merengue me ha inspirado un profundo respeto desde entonces. 

Cuando mi anterior batidora eléctrica se quemó (me preguntó por qué) y me regalaron el ferrari que tengo ahora (para mi lo es) pensé que quizá ya estaba lista para intentarlo de nuevo con el merengue. Y vaya si lo estaba. 



Cuando vi con con lagrimones de felicidad en los ojos que aquello no se desmoraba me subi tan arriba que hice merengue suizo como si no hubiera mañana. Durante el transcurso de un mes cualquier razón me parecia una razón valida para hacer merengue. ¿Que las divisas suben? voy a hacer merengue, total no lo entiendo ¿que el viento viene del norte? será mejor que hagamos merengue. ¿Que llueve? ¿qué tal si hacemos merengue?. Pero la mejor razón de todas fue que la familia de mi pareja podara el limonero y me regalaran dos sacos de limones. Esa fue, sin duda, una de las coincidencias más afortunadas que he tenido últimamente.


Compartí hará un mes la receta de lemon curd que hice con aquellos limones. Entonces afirmé que utilizarlo de relleno para pasteles y cupcakes era uno de los mayores honores que se le pueden hacer a un lemon curd y aquí estoy hoy, con la receta de los cupcakes favoritos de Martha Stewart, lista para demostrarlo. El aspecto de estos dulces, acídos y pequeños museos de sabor habla por sí mismo y apenas necesitan presentación. Son la esencia de un buen lemón pie hecha cupcake y aquí donde los postres de limón son tan raros, malos y escasos saben a oasis en el desierto. Perfecto para todos aquellos que sepan apreciar el sabor agridulce y el encanto clásico de los cítricos. Mi parte favorita es cuando llega la hora de tostar el merengue con el soplete. Es hasta terapéutico. Si lo tienes no dudes en utilizarlo. Cuando hayas acabado la labor estarás pensado ¿ya? ¿no hay más?, por favor que alguien me de más cosas para quemar porque soy el nuevo rey del fuego. 


No en vano es tan famosa la frase en la que Julia Child afirma que "todas las mujeres deberían tener un soplete". Curiosamente no fue Julia la que dijo aquello sino una invitada de su programa llamada Mary Bergin. Las dos preparaban un pastel de chocolate con cobertura de creme brulee cuando Bergin sacó un soplete industrial y se puso a caramelizar una fina capa de azúcar sobre el pastel. Julia que como todo el mundo frente a un soplete miraba maravillada la rápida transformación del azúcar en caramelo reflexionó que "toda cocina debería tener un soplete". Bergin, rápidamente la corrigió y dijo "toda MUJER debería tener un soplete. Los hombres escuchan a las mujeres con soplete". Julia con una pequeña sonrisa cómplice constestó un simple "me lo puedo imaginar". (no me lo invento, podeis ver el capítulo del programa de ese día online en versión original aquí)


Espero que os gusten los cupcakes tanto como nos han gustado a nosotros además os los habéis ganado el fin de semana ya está casi aquí.



sábado, 14 de marzo de 2015

Recetas imprescindibles III: el lemon curd o crema de limón perfecto






¿Verdad que da ganas de mandar a cagar a toda esta gente que cuando estas hundido en la miseria y hasta el arco iris te parece negro te dicen que si la vida te da limones hagas limonada?. Me gusta imaginar a esta gente cruzándose con el pobre Sísifo en el monte, condenado a empujar la misma piedra hasta la cima de una montaña para verla rodar hacia abajo después, por toda la eternidad. Un castigo divino que fue resumido brillantemente por un suicida anónimo en su carta de despedida como: "Tanto abrochar y desabrochar." A Sísifo le dirían, imagino, algo así: "-No es para tanto hombre, míralo bien, al menos tienes una piedra." Me caen bien los optimistas, los admiro, pero a veces sencillamente se pasan de frenada. 

No obstante, tomada literalmente la frase tiene mucho sentido. Si la vida te da limones, y a mi me dio exactamente dos sacos hasta arriba, es una buena idea hacer limonada. Ésta limonada en concreto es un buen punto de partida mientras planeas tu obra maestra que, si hablas mi idioma, debe ser sin lugar a dudas un postre que involucre generosas cantidades de lemon curd y de merengue. El lemon curd es un híbrido entre la mermelada y la crema pastelera. Se elabora con zumo de limón (o de cualquier otra fruta a la que se le pueda extraer el zumo con facilidad) huevo, azúcar y mantequilla. Se hace en un abrir y cerrar de ojos y aunque los ingleses son aficionados a untarlo en las tostadas del desayuno a mi me gusta especialmente como relleno para tartas y bizcochos. 



El fin de semana pasado aprovechando mi bonanza de limones me dediqué a experimentar con distintas recetas de lemon curd para el relleno de unos preciosos y dolorosamente buenos cupcakes de limón y merengue. La verdad es que me gustaron todas las que hice pero por la riquieza que le dan las yemas de huevo extra y por su perfecto equilibrio entre dulce y ácido al finas me quedé con esta que será mi receta de lemon curd calculo que de aquí a la eternidad. Es una adaptación de la receta de lemon curd de la abuela de Jemma de Cupcake Jemma. He reducido la cantidad de yemas a cuatro en lugar de cinco, he aumentado la cantidad de ralladura de limón, una pizca de sal y también un poco más de mantequilla, porque de perdidos, al río. Si no habéis probado nunca el lemon curd, debéis hacerlo. Es una crema sedosa y con sabor a muy peculiar a helado de limón dulce pero a la vez ácido.

Muy pronto compartiré la receta de los cupcakes dentro de los que me lo comí, si os gusta el limón os encantarán. De momento aquí va la de lemon curd, espero que os guste.




viernes, 6 de febrero de 2015

Pollo tikka masala para un febrero nevado






Si te preguntase qué plato describió el exministro de exteriores británico, Robin Cook, como el "verdadero plato nacional de Gran Bretaña" es posible que no acertases la respuesta ni al vigésimo quinto intento. Quizá hubieses dicho cosas como el Roast Beef, el pudding, los fish and chips, el sandwich, el porridge, el shepherd's pie, el puré de patata, el pastel riñones... Tampoco parece haber mucho más, ¿verdad qué no? Pero los ingleses son animales de mente abierta dados a la extravagancia y  a conducir por el lado contrario y si ya me pareció curioso que el pollo de la reina fuese en realidad un curry de andar por casa aún me sorprendió más que el plato al que se refería Cook fuese un curry tan inglés como Hare Krishna: el pollo tikka masala. Sí, ése mismo, el plato más  famoso de los restaurantes hindús. Detrás de este aparente embrollo y mezcla de culturas hay una red de leyendas, anécdotas y reclamaciones de derechos de autor muy complicada que resumiré muy brevemente a fin de que nadie se duerma.
 “(…) En una típica noche de Glasgow, oscura y húmeda, un conductor de autobús vinó a nuestro restaurante y nos pidió un pollo al curry. El cliente nos devolvió el plato, argumentando que estaba seco. En esa misma noche, mi padre estaba enfermo y estaba tomando una sopa de tomate, así que nos sugirió poner un poco de sopa en el curry con algunas especias. Lo servimos de nuevo en la mesa y el conductor quedó prendado. De tal manera que este volvió con sus amigos una y otra vez, tomando nosotros la decisión de incluirlo en el menú.”
 La declaración anterior la hizo el hijo del presunto autor del plato para la BBC británica en 2013 (traducida amablemente por indian city). Es probablemente la leyenda más difundida sobre el origen del pollo tikka masala, sospecho que debido a su carácter literario, y situa la invención del plato en el restaurante hindú Shish Mahal de Glasgow. Existe otra variante de la misma anédota ambientada en Londres y por supuesto no son las únicas. Así, algún chef de Delhi, objeta que sus antepasados ya lo cocinaban para los emperadores mongoles de la India en el periodo Munghali y también habrá quien afirme que fue su tía abuela fue quien dio con la receta al no saber que hacer con las sobras del pollo asado de la cena de navidad. Las fuentes más serias, reconocidos críticos culinarios de la India y demás, afirman que el tikka masala se invento muy lejos de las islas británicas, concretamente en el corazón de la región del Punjab, durante la ocupación británica, como una variante occidentalizada del Butter Chicken, pollo con mantequilla o Murg Makhani. Y lo cierto es que los dos curris son tan similares que es frecuente confundirlos entre sí. La mayor diferencia consiste en que el pollo tikka masala obtiene su cremosidad principalmente de la adicción de la nata o leche de coco mientras que el pollo con mantequilla, como su propio nombre indica, lo obtiene de la mantequilla.


En cuanto a su divertido nombre, se compone de la palabra tikka, que en hindi significa trozos pequeños, y de massala, que significa mezcla de especias. El tikka massala de pollo auténtico se preparaba con pollo marinado en espcias y yogur, que después se asaba en una tandoor o parrilla de carbón para conseguir un sabor ahumado. Este paso sin embargo no suele ser habitaual en el tikka massala casero ni en el inglés. Aunque el siempre quisquilloso y genial Heston Blumenthal propone una receta viable que incorpora este asado previo del pollo. El cocinero fiel ha recogido la receta y la ha colgado en youtube para que todo aquel que esté interasado.

La receta que yo he utilizado es una bastante menos complicada e igual de exquisita para la que me he basado principalmente en la receta de Robin food. Es la india en un plato, muy arómatico y extraordiariamente especiado pero a la vez con ese inconfundible sabor a fogón antiguo y al guisado de la abuela. Es uno de esos platos que avivan el espiritu con el primer bocado y te hacen soñar con el día en que pasearás por Calcuta intentando sortear a la multitud que se agolpa en las calles mientras bebes un lassi helado.

Hay muchas razones por las que creo que no deberías dejar de probar este alimento de dioses pero una de las más destacables, es que es un estofado de sabor profundo que se resuelve en muy poco tiempo. Perfecto para aquellas personas que no disponen de horas o días para cocinar y tampoco están dispuestos a renunciar al sabor de su comida. Todo gracias a la magia de las especias, esos pequeños regalos de la tierra capaces, en su pequeñez, de hacer temblar de emoción a cualquiera.

Espero que os guste.



martes, 23 de diciembre de 2014

Coronation chicken, el pollo de la reina





Pollo de la coronación (coronation chicken, en inglés) parece un nombre poco apropiado para un plato de pollo al curry con mayonesa que se come frío y preferiblemente entre pan y pan, al menos para el paladar moderno. Pero en su momento debió de ser el colmo de la sofisticación y del bueno gusto, al igual que ahora lo son la trufa, el caviar y el bogavante con espuma del mar muerto, porque fue creado con motivo de la coronación de Isabel II de Inglaterra hace ya 61 años.


Constance Spry y Rosemary Hume (culpables de la fama del pollo) sabían muy bien que hasta la aristocracia se harta de pasarse el día comiendo langostas, faisanes y pastelitos cuando propusieron servir su versión de pollo al curry para el banquete de la reina. Y no se equivocaron. En el libro que escribió Spry poco después, la chef comenta que servir a trescientos invitados de variados y desconocidos gustos un plato de curry al uso podría ser algo arriesgado pero que su pollo no lo era. Al contrario, duda que ninguno de ellos fuera  capaz de distinguir el tenue sabor a curry de su pollo.
“One would not venture to serve, to a large number of guests of varying and unknown tastes, a curry dish in the generally accepted sense of this term. I doubt whether many of the 300-odd guests at the coronation luncheon detected this ingredient [curry powder] in a chicken dish which was distinguished mainly by a delicate and nutlike flavour in the sauce.” - Constance Spry. The Constance Spry Cookery Book. 1956.
Los que seguramente si que no lo notaron fueron los lectores de periódicos de la época a los que se les concedió el hornor de estar al tanto de lo que comería la reina cuando días antes de la ceremonia se publicó la receta del pollo. Digo que no lo notarían porque aparte de no estar invitados al festejo, en aquella época Inglaterra aún sufría las secuelas de la segunda guerra mundial y las gentes humildes seguían yendo a comprar con el libro de racionamiento en la mano. Cierto es que un año después la situación mejoraría pero resulta dudoso que la mayoría de ellos tuviese acceso o liquidez para comprar suficiene pollo, lacteos, o vino. Hasta es posible que tras catorce años de racionamiento algunos de ellos pensaran que el curry eran en realidad los padres. 

Ha llovido un rato desde entonces a la reina no le queda ya jubileo que celebrar, pues los ha celebrado todos; el de plata, el de oro y el de diamante y el pollo sigue tan vigente o más que entonces. Incluso lo volvieron a servir en el banquete con motivo de su jubileo de oro o de diamante, qué importa.


El pueblo descubrió que el coronation chicken aparte de estar realmente bueno era la manera más fácil, práctica y rápida de hacer un pollo al curry. Válido tanto para una fiesta en el palacio de Windsor, una comida con amigos en tu cutrepiso de estudiante o dentro del sandwich del trabajo. Cualquier momento parece bueno para hacer un coronation chicken al menos la versión moderna del plato que consiste básicamente en pollo hervido con salsa fría y sin pirotecnia alguna. La versión original era algo más compleja, y contaba entre sus ingredientes con una reducción de vino y cebolla, con pasta de tomate, nata, puré de melocotón y un pollo entero hervido cuidadosamente con especias y algo de vino. (Podeis leer la receta original en inglés aquí)

La versión que comparto hoy es el coronation chicken moderno, más ligero, más potente y más sencillo. A mi familia le ha encantado y estoy segura de que si os animáis a probarlo se convertirá en un invitado habitual dentro de vuestros bocadillos también. Espero que os guste.




miércoles, 17 de septiembre de 2014

Tortilla Arnold Bennet. Una tortilla de bacalao con historia.





Algunos escritores como Kafka y Nietzche, nacen póstumos, escriben y van tirando en una sociedad que los ignora y sus obras solo son reconocidas tras su muerte. Otros con menos suerte aún, ni siquiera entonces. Arnold Bennet (1867 - 1931) no fue uno de estos escritores, su caso es exactamente el contrario. De hecho Bennet será probablemente el autor británico más famoso del que nunca hayas oído hablar, a  no ser, que hayas probado su tortilla.

Poco conocido y poco publicado en España, y prácticamente olvidado en su tierra Bennett fue una de las figuras más influyentes en la cultura y política de su época y el hombre de letras por excelencia. El éxito de sus novelas fue tal que llego a vender miles de ejemplares y a vivir bien de ello. 

Es descrito como el escritor del pueblo por el interés que muestra en sus obras por lo ccotidiano por las rentas, por los barrios más humildes y por el mundo material. Y si bien el pueblo lo quiso por ello cometió el error de nacer en la época del círculo de Bloosbury y en particular de Virginia Woolf de la que afirmo que «tenía un gran éxito en un mundo pequeño». El acalorado enfrentamiento de estas dos figuras duro diez años. Diez años que terminaron por dañar tan gravemente la imagen del escritor que muchos afirman que las ponzoñosas críticas que Virginia Wolf lanzó contra él en Mr. Bennett y Mrs. Brown influyen en la lectura que se hace de su obra incluso hoy en día.


Actualmente Bennet es conocido por su tortilla más que por ninguna otra cosa. Un plato que se ha convertido en un clásico británico y en un imprescindible en la carta del hotel Savoy de Londres lugar donde fue creada. Se cuenta que fue allí, mientras Bennet escribía una de sus novelas cuando el Chef, queriendo tener un detalle con el escritor ideo la exquisita tortilla de eglefino. Tortilla que al autor le entusiamo tanto que insistió en que fuera hecha para el a dondequiera que fuese.

No fue la única excentricidad del autor. La última y la más fatal de ellas nos la cuenta "el listo que todo lo sabe" en la crónica de su absurda muerte.

"Y fue precisamente en París el lugar donde, años más tarde y de una manera estúpida, contrajo la enfermedad que acabaría con su vida. Todo se debió al hecho de querer desoír los consejos de un camarero que le advirtió que no era conveniente beber agua del grifo debido a que ésta estaba contaminada; Arnold Bennet se las dio de listo y se bebió un vaso entero para demostrar a todos los presentes que no pasaba absolutamente nada. Pocos días después cayó enfermo, coincidiendo con su retorno a Londres, falleciendo en su casa de Baker Street el 27 de marzo de 1931 a causa de la fiebre tifoidea."
Ya esta el listo, La absurda muerte de Arnold Bennet

Quizá algún día Bennet recupere el reconocimiento que obtuvo en su día o quizá el vórtice del olvido puedo con el. De cualquier manera sobrevive su tortilla, una delicada mezcla de pescado, huevos, queso y salsa mornay horneada, capaz de transportar al comensal de la cocina más humilde al lujoso salón del Savoy en poco más de 30 minutos.



{RECETA DE TORTILLA ARNOLD BENNET}


INGREDIENTES
Para la salsa mornay,
  • 15 gr. de mantequilla
  • 15 gr. de harina
  • 200 ml. de leche tibia 
  • 30 gr. de queso gruyère o parmesano
  • Un poco de mostaza inglesa en polvo (en mi caso 1 cucharadita de salsa de mostaza)
  • Unas gotas de salsa Worcestershire
  • Sal y pimienta molida al momento
  • 2 cucharadas soperas de salsa holandesa (o 2 yemas de huevo)
Además
  • 400 g bacalao ahumado (o bacalao desalado)
  • 2-3 huevos para cada tortilla 
  • Aceite de oliva
  • 30 g mantequilla
  • Perejil fresco picado



PREPARACIÓN

1. Pocha el bacalao en leche a fuego lento (máximo 10 minutos),  hasta que estén cocidos pero no hechos del todo. Reserva la leche.


2. Prepara la salsa mornay. Pon la mantequilla en una sartén, añade la harina y cocina a fuego medio alto durante un minuto sin dejar de remover.



3. Sin dejar de remover, vierte la leche poco a poco sobre la mezcla anterior y lleva a ebullición. Deja que hierva durante un minuto. 


4. Cuando la salsa este lista aparta del fuego y añade el resto de ingredientes: el queso, la salsa Worcestershire, la salsa holandesa, la mostaza, sal y pimienta. Reserva



5. Bate bien los huevos para la tortilla y pon a calentar en una sartén antiadherente un poco de mantequilla y un poco de aceite de oliva. Cuando la mantequilla se haya fundido echa los huevos batidos y cocina a fuego medio hasta que la tortilla este cuajada en la base y cruda en la parte superior. (Para conseguir que la totilla se haga uniformemente mueve los bordes de la tortilla hacia el centro y mueve la sartén para que el huevo sin hacer rellene el hueco).





6. Coloca la tortilla a un plato o recipiente apto para horno y extiende sobre la parte cruda el bacalao desmigado, 2-3 cucharadas de salsa mornay y un poco de queso en este orden.



7.  Mete la tortilla en el horno bajo el grill precalentado hasta que este dorada y comience a burbujear. 

8. Sirve con perejil fresco picado.





NOTAS

1. La tortilla original se hace con eglefino ahumado, un pez nada fácil de encontrar en el País Vasco y sospecho que en España, al igual que el bacalao ahumado. Este último lo normal es encontrarlo ya láminado y si se desea se podría utilizar en lugar del eglefino. Yo he utilizado bacalao desalado por que tras varias pruebas considero que da mejor resultado y queda más jugoso.

2. Puedes sustituir la salsa mornay por crème fraîche si lo prefieres. 




FUENTES


1. Robin Food, Tortilla Arnold Bennet clásica 
2. The guardian, Nigel Slater's classic Omelette Arnold Bennett
3. BBC, Arnold Bennett: The Edwardian David Bowie?



viernes, 22 de agosto de 2014

Cream soda mágica, una bebida clásica que debes probar





Me encanta la espuma, las burbujas, las esponjas y los quesos con agujeros. Además adoro la leche y los lácteos, digan lo que digan. Por eso cuando vi a Aaron Craze, alias "Rude Boy", hacer esta bebida tan espumosa, emocionante y nueva para mi, mi pasmo fue instantáneo.



Comencé a replantearme mi existencia: ¿Hola? ¿qué has hecho con tu vida hasta ahora?, y ¿por qué no te ha ocurrido esta maravilla antes? La historia que me conté a mi misma para explicármelo, y descartar así la estupidez, es que mezclar leche o nata con agua carbonatada no parece, al menos en mi casa, la cosa más ortodoxa del mundo. De hecho incluso habría quien lo considerase una porquería. Y sin embargo no lo es. Para nada lo es. 

La "cream soda", también conocida como "egg cream" o "nata de huevo" es una bebida que aquí ignoramos por completo pero que es muy popular en Estados Unidos y otros países. La versión de Aaron Craze es una bebida de playa clásica británica, compuesta por: zumo de  limón, nata, sirope de azúcar y agua carbonatada. La versión estadounidense suele llevar sirope de chocolate y esencia de vainilla y la nata se suele sustituir por leche. Lo curioso es que a pesar de su nombre, ninguna de ellas lleva huevo. Es el pastel de arroz de aquí.


Yo digo sí a los lácteos dulces fríos con burbujas, si, si y otra vez si. 

Porque vamos a ver, si adoramos la espuma en la cerveza, deseamos las burbujas de la coca-cola,  nos encanta la gaseoasa,  el vino espumoso nos parece fántastico y toleramos el agua carnonatada, ¿por qué iba a ser esta bebida nada menos?. Ella también es capaz de levantar pasiones y nada menos que Lou Reed le dedicó una canción, entera, de lo más halagadora a la versión de chocolate.

"When I was a young man, no bigger than this
A chocolate egg cream was not to be missed
Some U-bet’s chocolate syrup, seltzer water mixed with milk
You stir it up into a heady fro, tasted just like silk
You scream, I steam, we all want egg cream."

—“Egg Cream,” Set the Twilight Reeling



En el siguiente vídeo podéis ver a Aaron preparar la soda mágica en una playa nubosa de algún lugar de Gran Bretaña y a continuación la receta. Espero que la probéis.





{RECETA DE CREAM SODA CLÁSICA}

INGREDIENTES (para 3-4 personas)

  • Zumo de un limón*
  • 100 ml de sirope de azúcar (gomme, jarabe de goma)*
  • 100 ml de nata (o leche)
  • 5 puñados de cubitos de hielo
  • Agua carbonatada muy fría
  • Pajitas





PREPARACIÓN

1. Echa en una coctelera, el zúmo de limón, el sirope de azúcar, la nata y un puñado de hielos. Agita unos 30 segundos, hasta que se integren bien todos los ingredientes.



2. Llena un vaso alto con hielos hasta la mitad o menos, y hecha la mezcla hasta cubrir un cuarto del vaso. Vierte el agua carbonatada sobre la crema con cuidado, pues se formara mucha espuma y podría desbordar.


3. Sirve con pajita.


NOTAS

* Sugerencia: substituye el zumo de limón y el sirope de azúcar por tu sirope preferido y mejorarás la bebida considerablemente.


* Para hacer sirope de azúcar casero. Pon en un cazo la misma cantidad de azúcar y de agua (p. ej.: una taza de azúcar y una taza de agua). Calienta la mezcla sin llegar al punto de ebullición (100º C). Cuece hasta que el almíbar comience a espesar y cuando se forme una fina película al contacto con la cuchara. Se conservará bien durante mucho tiempo guardado en un bote bien cerrado. También puedes aromatizarlo con  distintas esencias, hierbas aromáticas, especias, frutas, etc. Para saber más: Sirope de azúcar en Gastronomiaycia.com
.
1. Si no tienes coctelera puedes mezclar los ingredientes en el mismo vaso.


FUENTES

1. Rude boy food, Magical cream soda
2. Good Food Channel, Cream soda
3. Wikipedia, Egg cream
4. Gastronomiaycia.com, Sirope de azúcar.
5. Imbibe magazine, Sweet Egg-nigma



jueves, 15 de mayo de 2014

Meatzza de Nigella Lawson




Aunque parece una pizza, la meatzza (del inglés, meat, carne) es en realidad una enorme albóndiga plana cubierta con una deliciosa salsa de tomate aromatizada y mozzarela. 

Bueno, bonito y barato. Mitad albóndiga, mitad pizza. Este plato lo tiene todo y además no podría ser más fácil ni exigir menos esfuerzo. Perfecto para cuando no tenemos tiempo ni ganas para andar amasando ni haciendo bolitas. Es un plato para vagos. Pero vagos gourmets. Porque a pesar de su sencillez, o quizá, precisamente por ello, esta buenísimo.

Una vez más, no lamento en absoluto haber confiado en la diosa de la cocina inglesa, que tan bien reúne siempre pragmatismo y buen gusto.



{RECETA DE MEATZZA DE NIGELLA LAWSON}

INGREDIENTES
  • 500 gr de carne picada 
  • 3 cucharadas de queso parmesano rallado (u otro queso curado)
  • 3 cucharadas de pan rallado o copos de avena finos
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 2 huevos grandes
  • 1 diente de ajo machacado
  • Sal y pimienta al gusto
  • 400 gr de tomate de lata troceado
  • 1 cucharada de pasta de tomate (opcional)
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional)
  • 1 cucharadita de aceite 
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 125 gr de mozzarela 
  • Albahaca fresca
PREPARACIÓN

1. Precalentamos el horno a 220ºC

2. Ponemos en un bol grande la carne, el queso parmesano, el ajo machacado, la avena o pan rallado, el huevo, el perejil, la sal y la pimienta. Mezclamos justo hasta que estén todos los ingredientes incorporados, no más.


3. Aceitamos un recipiente redondo de aproximadamente 28 cm. (Yo lo he cubierto de papel antiadherente que también vale, pero al hornearlo se queda blando por los jugos que suelta la carne). Echamos la mezcla de carne en el molde y aplastamos hasta que la superficie lisa.


4. Colamos el tomate en lata para deshacernos del exceso de liquido. (En caso de usar tomate entero de lata lo trocearemos antes de hacerlo). Una vez colado, lo ponemos en un bol y le añadimos la pasta de tomate, la cucharadita de aceite, el azúcar y el orégano. Lo mezclamos bien y lo exparcimos homogeneamente sobre la carne.



5. Secamos la mozzarela y la cortamos por la mitad. Después la cortamos en láminas finas y las colocamos sobre el tomate.


6. Horneamos 20-25 minutos. Para entonces la carne debería estar hecha y la mozzarela fundida y ligeramente tostada.

7. Sacamos la meatzza del horno y la dejamos reposar 5 minutos. Después, la adornamos con hojas de albahaca fresca y servimos cortada en porciones triangulares semejantes a las de la pizza.







NOTAS

1. Debido a que es el ingrediente principal, cuanto mejor sea la carne que utilices mejor será el resultado. Yo he utlizado una, no muy buena, de ternera y ha soltado un jugo que he quitado con papel absorvente.

2. Si no tienes albahaca fresca puedes utilizar albahaca seca aunque la fresca es preferible. El perejil en cambio, es importante que sea perejil fresco ya que el sabor del seco no tiene nada que ver con el sabor mucho más intenso, del fresco. Yo suelo congelarlo ya picado cuando lo compro y aguanta muy bien en el congelador sin perder su aroma.

3. Puedes ver a Nigella preparando su meatzza en este video.